Casi US$100 millones son los que están destinados para mejorar la infraestructura del paso Pichachén, que une Chile con Argentina por la Región del Bío Bío.

Pichachen

A 77 kilómetros de Antuco se sitúa el paso fronterizo Pichachén, el que conecta Chile y Argentina por el sur de Santiago. En este lugar se reciben cada temporada a más de 1.200 vehículos, número que se ha incrementado en un 34% entre 2016 y 2017, razón por la que resulta necesario y urgente avanzar en el mejoramiento de las actuales condiciones de infraestructura, así como también en la conectividad del paso.

El esfuerzo desde la región ha estado concentrado en avanzar en el diseño del nuevo edificio que albergará a ambos países en un paso fronterizo integrado y en transformar desde Chile la ruta que conecta a la región con el límite argentino, el cual actualmente es de ripio. Según explicó el seremi de Obras Públicas, René Carvajal, el estudio de prefactibilidad de la ruta Q-45 está siendo desarrollado por la dirección de Vialidad, con un financiamiento de más de US$300 mil, y se encuentra en etapa final de revisión. “Estamos trabajando el estudio de prefactibilidad del camino hasta el paso fronterizo en una extensión aproximada de 60 kilómetros, con la finalidad de encontrar el mejor trazado, el cual hasta ahora estaría siendo muy similar al existente proyectando una inversión aproximada a los US$85 millones, según los primeros antecedentes”, afirmó.

De forma paralela, la Dirección de Arquitectura ha sido mandatada para fiscalizar la ejecución del diseño y posterior construcción del edificio en el que funcionarán las diferentes unidades administrativas que controlan el proceso migratorio en Pichachen, el cual estará emplazado a más de 2 mil metros sobre el nivel del mar. Julián Corbett, director regional de este servicio, sostuvo “en la propuesta de diseño abarca una superficie que supera los1.786 metros cuadrados, lo que permitirá disponer de oficinas, servicios anexos de caniles, áreas de servicio, estacionamiento y un helipuerto, entre otros”.

Esta edificación, que será entregada en 2018, se enmarca e incluye estándares de eficiencia energética y confort térmico, altamente necesarios para edificaciones en estas localidades con climas extremos, permitiendo de esta forma, disminuir los futuros costos de operación asegurando óptimas condiciones ambientales al interior de los recintos”.