El tren Santiago-Valparaíso ha sido una ilusión por muchos años.

tv1

La iniciativa busca proporcionar un sistema eficiente y expedito que mejore la conectividad de los habitantes de la zona central, beneficiando a más de 8 millones de personas.

En sólo 45 minutos un tren de alta velocidad trasladará a miles de pasajeros y varias toneladas de carga diariamente entre Santiago de Chile y las ciudades costeras de Valparaíso, San Antonio y Viña del Mar. El proyecto es liderado por el Consorcio TVS; integrado por la multinacional de transportes China Railways Group Limited (CREC), el grupo chileno Sigdo Koppers (SK) y Latinoamérica Infraestructura, gestora del proyecto.

Actualmente, el recorrido que se realiza por vía terrestre, en automóvil o autobús, tiene unos 140 kilómetros de largo y demora alrededor de una hora y media en promedio en conectar la capital con alguna de esas ciudades. Así, con el nuevo proyecto de TVS, se reducirá a la mitad los tiempos de traslado entre las localidades.

Como un proyecto trascendental y que ha sido un sueño por muchos años para los chilenos, Construcción Latinoamericana conversó con ejecutivos del consorcio, quienes resaltan que “esta iniciativa es pionera en su tipo, ya que será el primer ferrocarril de estas características en Sudamérica, desarrollado en su totalidad por inversionistas privados y que no requerirá subsidios del Estado”.

Costos y beneficios

El proyecto demandará una inversión cercana a los US$1.600 millones, los que serán cubiertos por TVS. “El objetivo de la iniciativa es proporcionar un sistema eficiente y expedito que mejore la conectividad de los habitantes de la zona central, beneficiando a más de ocho millones de personas”, detalla Álvaro González Barra, gerente general del Consorcio TVS Concesiones Ferroviarias.

Además, junto con el transporte de pasajeros ofrecerá un servicio de carga, a través de dos ramales de conexión, que apunta a resolver las necesidades futuras, vinculadas al incremento de actividad que en los próximos años tendrán los dos principales puertos del país: Valparaíso y San Antonio.

El representante del conglomerado chino China Railways Group Limited (CREC), Yang Jinjun, destaca además que “nuestra compañía cuenta con una vasta experiencia en el desarrollo de grandes proyectos ferroviarios y nos enorgullece poder aportar al desarrollo del área de infraestructura del transporte público en Chile, país que tiene un enorme potencial en este ámbito”.

En este sentido, González afirma que que “el tren también contribuye a elevar la calidad de vida de las personas, con una alternativa de transporte que reduce significativamente la congestión y la contaminación y que nos trae de vuelta al modo ferroviario como protagonista de la movilidad en Chile”.

El tren del futuro

El proyecto TVS comprende la utilización de trenes con capacidad para 890 pasajeros sentados, que pueden desarrollar velocidades de hasta 200 km/h, casi el doble que los equipos que actualmente operan en Chile.

“La ingeniería de la vía troncal está acondicionada para que los trenes de pasajeros alcancen los 200 km/h y los 85 km/h los de carga. En ese sentido, cabe aclarar, por ejemplo, que los trenes de carga de la red EFE promedian los 40 km/h”, asegura González. Además, sostuvo que el ferrocarril de carga hacia los puertos de Valparaíso y San Antonio aumentará en 6 ton/eje la capacidad actual; alcanzando los 25 ton/eje.

El ferrocarril de pasajeros tendrá tracción eléctrica con un suministro de corriente alterna de 25.000 volts; alimentando al ferrocarril de forma catenaria, mientras que los equipos de carga contarán con tracción diésel. “Un novedoso trazado permitirá reducir los costos de inversión en construcción y operación. Contará con una geometría que facilita la alta velocidad y la operación de carga, con pendientes no superiores al 1,5%”, explica González. El trazado troncal posee 126,7 kilómetros de doble línea en función mixta (pasajeros y carga). Además, cuenta con dos ramales de conexión para carga a otras vías existentes, que completan otros 43 kilómetros adicionales. El trazado posee cuatro estaciones: Valparaíso – Adyacente Muelle Barón; Viña del Mar – Plaza Viña; Casablanca – Al poniente del Peaje Zapata de la Ruta 68, y Santiago, adyacente Estación de la Línea 5 del Metro y Estación de Intercambio Del Sol.

Un respaldo a la demanda

Desde el Consorcio TVS realizaron distintas estimaciones para verificar la viabilidad del proyecto. Considerando que los tiempos de viaje terrestre demoran hoy el doble de los que demoraría en tren. “Nuestros estudios arrojaron capturar el 22% de la matriz de pasajeros que hoy viajan en auto y un 61% de los que lo hacen en bus”, advierte González. Otro incentivo para apostar en el TVS es lo que evidenció la puesta en marcha del tren a Nos. “Ese servicio puso de manifiesto que los usuarios están dispuestos a bajarse del auto si se les entrega un servicio de alto estándar a buen precio”, argumenta el Gerente de TVS y remarca que “bajo esos números pensamos que el aumento de la demanda para nuestro proyecto será aún mayor”.

En el caso de la carga, el panorama también es alentador. “Estimamos una participación de mercado en el Puerto de San Antonio de un 40%. En el caso de Valparaíso, por usar contenedores, estimamos que el porcentaje de participación en carga sería del 50%”, sostiene el ejecutivo.

Es interesante comentar que todas las empresas que integran el Consorcio TVS cuentan con una importante cartera de proyectos de infraestructura, tanto en Chile como en el resto de la región. De hecho, CREC es uno de los mayores conglomerados empresariales del sector de infraestructura a nivel mundial, y participa en el mercado de construcción a gran escala en áreas de autopistas, puentes, obras aeroportuarias, portuarias e hidroeléctricas. A su vez, a través de su filial especializada, China Tunnel Group (CRTG) ha desarrollado ya proyectos ferroviarios y túneles de gran extensión. A su haber tienen 90.000 kilómetros de vías férreas, siendo 10.000 de ellos de alta velocidad; 17.000 kilómetros en puentes y otros 16.000 en túneles. “Creemos que esta experiencia permitirá desarrollar el proyecto en un plazo acotado y a la vez, habrá un cambio estructural en la industria, porque China Railway es la empresa constructora más grande del mundo de ferrocarriles y de la tunelera más importante del mundo y, por lo tanto, pasará lo mismo que pasó con las concesiones de carreteras, cuando llegó esa tecnología, bajaron los costos de construcción entre un 30% y un 50%, porque se industrializó el área. Estamos hablando ahora de tuneladoras que permiten avanzar hasta 600 metros diarios según las condiciones del suelo, o colocar varios kilómetros de rieles en semanas. Eso no lo hemos visto nunca en este país” concluye González.