El mercado de bombas de concreto ha caído drásticamente en los últimos años, pero la industria espera volver a rango de normalidad.

Siguiendo la tendencia de la economía general de la región y su impacto en el sector construcción, el mercado de equipos ha experimentado una caída estrepitosa en América Latina en los últimos años.

Schwing s36 x

La S 36 X de Schwing-Stetter ofrece un alcance vertical de 35,2 metros y un alcance horizontal de 31,25 metros.

Las bombas de concreto no se han mantenido al margen de esto. De hecho, según cifras no oficiales, si durante 2013 se vendieron en Brasil 600 bombas (unas 200 bombas pluma y 400 city-pumps), en los primeros meses de 2017 la cifra no alcanzaría ni a tres.

Está claro, 600 unidades al año era quizás una cifra demasiado alta. Según Leonardo Guastafierro, gerente de área para América Latina de CIFA, “excluyendo México, en la región se producen y venden aproximadamente 150-170 autobombas plumas, 400 bombas estacionarias y unos 1.700 mixers sobre camión”.

Guilherme Zurita, gerente comercial e ingeniería de Liebherr Brasil, advierte que “el tamaño del mercado brasileño no es el de 2013, puede ser un número al que nunca más llegaremos. El que vemos como normal es el de 2014, donde el mercado de bombas fue cercano a los 300-350 equipos”.

Pero, así como Brasil muestra un panorama negro para estos equipos, hay otros países que sí están moviéndose algo más. Según indica Octavio Perdomo, gerente regional para Sudamérica de Schwing-Stetter, “el comportamiento promedio del mercado ha sido plano, destacando positivamente países como Argentina, Colombia, Bolivia y Perú, con un incremento interesante en la compra de equipos. Los grandes de la región como Brasil y México siguen teniendo un comportamiento incierto, pero estamos preparados para cuando reaccionen positivamente”.

El ejecutivo reconoce que América Latina está pasando por un periodo históricamente bajo en ventas, pero se muestra optimista frente a las oportunidades que puedan generarse en el corto y mediano plazo.

Richard Boucher deMayco/Multiquip, también se manifiesta optimista respecto del mercado señalando “la demanda en América Latina está creciendo una vez más. Con el sector minero haciendo un regreso medido, la demanda de bombas está experimentando un aumento constante. Esperamos que las cosas mejoren a medida que crezcan las economías locales”, asegura.

En esta misma línea, Marcos Aguilar, vicepresidente de ventas América Latina y el Caribe de Putzmeister, indicó que “los últimos dos años han sido desafiantes para el mercado en general. 2015 fue el último año de decrecimiento, en 2016 comenzó la estabilización, pero a un nivel muy bajo, y ahora vemos una leve reactivación. Vemos un rebote en México, influido por el éxito en Estados Unidos. Países como Perú, Argentina, Bolivia y Colombia están creciendo de nuevo. Somos positivos y entusiastas con lo que pueda pasar en los próximos cinco años”.

Putzmeister

Putzmeister ha participado de los más grandes proyectos en América Latina, destacando su actuación en la ampliación del Canal de Panamá.

No obstante, el ejecutivo reconoce que hay países que están muy deprimidos, como Chile, y en los que no se ve una recuperación al corto plazo. Con relación a Brasil señala que “no está volviéndose peor, pero tampoco está mejorando. Hemos hecho ajustes en el tamaño de nuestra compañía en Brasil, y hemos sido afortunados al poder soportar nuestra actividad a través de exportaciones al resto de América Latina. La fábrica ha minimizado su producción, administración, ensamblaje etc. para mantener una operación saludable y poder atender el mercado brasileño, pero mantuvimos la parte técnica. Cuando el mercado comience a rebotar nos será muy fácil retomarlo y que nuestros clientes se sientan apoyados por la compañía”, indica.

Schwing-Stteter también cuenta con una planta en Brasil -desde la que se atiende toda Sudamérica- la que al igual que su competidor redujo sus niveles de producción y reestructuró su plana gerencial con el fin de disminuir sus costos operacionales, pero, como ha advertido la empresa, sin descuidar sus áreas de ventas, producción, servicio al cliente y la cercanía con sus distribuidores. De hecho, recientemente la compañía ha hecho valiosos cambios y asignaciones de distribuidores en la región.

Tecnologías

“Nuestra tecnología se caracteriza principalmente por la optimización de la potencia en los equipos, menos piezas de recambio, durabilidad de los accesorios, mayor valor de re-venta y funcionamiento continuo por no tener sensores eléctricos sensibles al polvo y agua”, comenta Perdomo, quien además destaca que “tres de las cuatro válvulas oscilantes del mercado son patentes Schwing (correderas, tubo S y Rock) y nos alegra saber que la competencia use nuestras patentes. Actualmente trabajamos con la válvula Rock como patente vigente”, agrega.

“Las bombas de Liebherr tienen como concepto su robustez, durabilidad y componentes para una vida larga y segura. Utilizamos un mando electrónico (con alternativa a mecánico) que permite la mejor utilización de los componentes y la potencia del motor, dando mayor eficiencia y durabilidad”, señala Zurita.

Pero teniendo distintos tipos de tecnologías y capacidades, ¿cómo elegir el equipo adecuado? “Depende del tipo de obra, especificación del hormigón, espacio para maniobrar, recursos en obra, obstáculos, tiempo de recorrido a la obra, etc”, indica Perdomo.

Por su parte, Boucher menciona “el diseño de la mezcla a bombear, la distancia desde la bomba hasta el punto de colocación, y el volumen a alcanzar en el punto de colocación” como las tres principales consideraciones.

En la elección de las bombas también hay factores normativos. Si bien en general las bombas estacionarias remolcables son muy cotizadas en América Latina, la regulación de tránsito de Brasil hace que el mercado prefiera las city-pumps, es decir, ya instaladas sobre camión.

Otro aspecto mencionado por Zurita, de Liebherr, es que el mercado latinoamericano a veces busca equipos con la menor tecnología posible, a veces por la falta de capacitación de los operadores, en otras ocasiones por las ‘facilidades’ (mal interpretadas) del equipo más manual, y por supuesto, por precio.

“Latinoamérica es un mercado muy volátil, de altos y bajos, y con un número elevado de productores locales para la maquinaria de hormigón. El bajo costo de inversión de dichas unidades es la constante en estos mercados. La región es un mercado orientado al precio”, advierte Leonardo Guastafierro, gerente de área de América Latina de CIFA.

No obstante, Aguilar, de Putzmeister, señala que “si bien hace 20 años el costo era decisivo en la elección de un equipo, hoy América Latina ha ido poco a poco incorporando en su decisión los avances tecnológicos. Los proyectos son más grandes, más sofisticados, por lo que los ingenieros han abierto su mente a equipos más eficientes preocupándose mayormente por el costo por metro cúbico”.

Mayor capacidad

Cifa

En América Latina CIFA destaca su línea Classic. En la foto una K38C, con una pluma de 38 metros.

“Históricamente, la diferencia más notable entre los fabricantes estadounidenses en América Latina ha sido el uso de pequeñas bombas de remolque para trabajos que en los Estados Unidos serían realizados por máquinas mucho más grandes. Esta mayor demanda de desempeño en las unidades significa que los contratistas latinoamericanos deben poner mucho más énfasis en los intervalos de mantenimiento programados y en la disponibilidad de repuestos”, comenta Boucher.

“A menudo, les urgimos (a nuestros clientes) utilizar equipos más grandes debido a las altas demandas de rendimiento exigidas a la unidad en comparación con su uso en los EE.UU. Además, las consideraciones de gran altitud en los Andes y México a menudo significan que requerirán un motor de mayor potencia para obtener el mismo rendimiento que en altitudes más bajas”, agrega.

Zurita coincide en la tendencia por equipos y comenta que, si bien Liebherr cuenta con equipos muy grandes, estos son destinados mayormente al mercado europeo, dado que en la región se opta por equipos de menor tamaño y producción. Asimismo, advierte sobre la subutilización de los equipos y la baja productividad de ellos. “En general la productividad de las bombas de concreto en Brasil es baja. Es un factor histórico, poca planificación y automatización de las construcciones. Los operadores de bombas dicen que hay muchos problemas que impiden que la productividad sea alta. Nuestro equipo es grande para el mercado, necesitamos más productos en la familia de bombas. Eso es lo que Liebherr está mirando. Equipos de menor tamaño y menor producción”.

Nuevos actores

El mercado latinoamericano ha visto pasar a muchas empresas ofreciendo bombas de concreto. Sin ir más lejos uno de los actores más recientes en este mercado en América Latina es Liebherr, que ingresó recién en 2015. Esto es aceptado con gusto por los clientes, que cuentan con mayores opciones de equipos, así como por la industria. “Siempre ha sido bueno tener competencia; te permite comparar”, comenta Perdomo, de Schwing-Stetter.

“He notado en los últimos años la llegada de nuevas marcas orientales, pero al mismo tiempo también veo otras que han salido del mercado. Nuevos competidores y cambios en el mercado provocan un poco de movimiento y reorganización en el modo de hacer negocios. Esto lo veo de manera positiva, buscando nuevos retos y modificando cada vez nuestra estrategia y modus operandi”, comenta Guastafierro.

Pero si bien los fabricantes de bombas entran y salen, el factor más importante para que una empresa pueda mantenerse vigente parece ser la capacidad de proporcionar servicio post-venta y soporte. En este sentido, Boucher destaca que “Mayco ha estado vendiendo bombas en Latinoamérica por más de 40 años. Las marcas que duran son las que están comprometidas”.

Por su parte, Aguilar confirma que “todos ofrecen tecnologías para desplazar concreto de un punto a otro punto, pero la máquina tendrá que ser mantenida y tendrá que ser reparada, ¿qué tan rápido se pueden obtener los repuestos, a qué valor? La infraestructura de soporte que tenemos es uno de nuestros mayores activos”, asegura.

 

Reed destaca su Serie B

Otro actor con una importante presencia es la estadounidense Reed, que cuenta con distribución en gran parte del mercado latinoamericano.

Reedb50concretepump

La bomba remolcable B50 tiene una capacidad de producción de 38 m3/hora.

Desde Reed destacan que sus bombas de concreto remolcables de la Serie B, que se distinguen por un sistema hidráulico de “Circuito Abierto” y por poseer una bomba de pistones de caudal variable, son al mismo tiempo de ser fáciles de operar y mantener.

Con capacidades que van desde las 15 m3/hora (en el caso de la B20) hasta los 54 m3/hora (para la B70), estas bombas están equipadas con motores diésel Cummins de alto torque que ofrecen una operación más silenciosa y más eficiente (RPM reducido). “La variedad de rangos de capacidades y presiones hacen a las bombas de la Serie B las mejores para cualquier aplicación”, asegura la compañía.