El Congreso del Acero Brasil 2018 concluyó que necesitan fortalecer el mercado del acero y la inversión privada para crecer.

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Durante el Congreso Acero Brasil 2018, realizado el pasado 21 y 22 de agosto en Sao Paulo, la industria siderúrgica brasileña analizó dos temas relevantes: “Sin mercado interno fuerte, el sector no sobrevive” y “Sin la industria de transformación, el país no crece”.

Durante el encuentro, los especialistas asistentes concluyeron que para que el consumo de acero en Brasil suba, la gran apuesta está en las inversiones en infraestructura, que se desplomaron en los últimos años. En esa línea, José Carlos Martins, presidente de la Cámara Brasileña de la Industria de la Construcción (CBIC), afirmó que “debemos estimular la participación de la iniciativa privada en nuevos proyectos, dado que el poder público está, actualmente, estrangulado”.

El Banco Mundial recomienda que los países inviertan anualmente el 3% de su PIB para lograr mantener la infraestructura existente, y señala que si se estableciera un 5% permitiría un crecimiento del 4% en la economía. “El año pasado, invertimos sólo el 1,4%, si invertimos el 5%, podríamos haber generado 1,7 millones de empleos directos”, comentó el presidente del CBIC. ”Sólo por obras paralizadas estamos perdiendo el 0,65% de PIB, algo así como US$10.000 millones anualmente”, agregó.

Por su parte, Gustavo Werneck, presidente de Gerdau reclamó que “cuando colocamos nuestro acero en el sótano del barco para llevarlo al cliente en el exterior, el producto va con 7% de impuestos” y prosiguió argumentando que “ningún consumidor quiere pagar ese adicional, entonces la empresa paga eso, comprimiendo los márgenes”. Al respecto, señala que actualmente la meta de exportación de la industria es del 68% de la producción y hoy sólo se vende al exterior en torno al 40%. Hay que crecer.