La empresa peruana invertirá US$25 millones en nueva planta de molienda.

La compañía peruana de cementos, Inka, tiene presupuestado ampliar su infraestructura en ese país, además buscarán elaborar productos complementarios al cemento a partir del 2019. Carlos Choy, gerente de marketing y director de la empresa, afirmó a agencia Andina que hay planes para actualizar el sistema de hornos en la planta de Cajamarquilla. “Esto implica una ampliación para el procesamiento de clínker que se importa desde Asia, o el recambio de horno para producir cal”.

inka

Actualmente las instalaciones de la compañía, se emplazan en un terreno cercano a los 100.000 metros cuadrados de superficie, donde la empresa tiene previsto que entre la última parte de 2019 e inicios de 2020 se ponga en marcha la construcción de una nueva planta de molienda en Pisco, que tendría una capacidad de 600.000 toneladas y requeriría una inversión en torno a los US$25 millones.

Cementos Inka también está participando de la modernización del puerto de Pisco, del Terminal Portuario San Martin, en Paracas; obras que durarán cerca de 20 meses y en las que se utilizará entre 100.000 y 125.000 metros cúbicos de concreto para la construcción de estos proyectos. “Creemos que la división de concreto premezclado tiene una posibilidad de participar en las licitaciones de carreteras a base de concreto como la vía Oyón (Sierra de Lima)- Ambo (Pasco)”, finalizó Choy.