El proyecto, que involucra inversiones por unos US$500 millones, ya cuenta con aprobación ambiental. 

Imagen del proyecto de Enapac.

Imagen del proyecto de Enapac.

Después de más de un año de evaluación, la Comisión de Evaluación Ambiental de Chile aprobó el desarrollo de la mayor planta desalinizadora de América Latina, proyecto que tendría un valor cercano a los US$500 millones.

La iniciativa, impulsada por Enapac (Energías y Aguas del Pacífico), entidad creada por la compañía chilena Trends Industrial, y la saudí Almar Water Solutions, considera la instalación de una desaladora de agua de mar en Región de Atacama, en el norte del país, la que tendría una capacidad de procesamiento de hasta 2.630 litros de agua por segundo.

“De esta manera, Enapac será uno de los proyectos más avanzados en el mundo con una combinación de desalación por ósmosis inversa con energía fotovoltaica”, dijo Trends Industrial en un comunicado. De hecho, La planta contará con su propia fuente de energía solar (de 100 MW), una subestación y con un reservorio de agua con 600.000 metros cúbicos de capacidad.

Esquema del proyecto.

Esquema del proyecto.

“El proyecto generará oportunidades de empleo en la región y para los proveedores, y nuestra visión es que muchos usuarios puedan acceder a una fuente de agua sustentable de manera que se vayan dejando de utilizar las aguas continentales y las cuencas de la región, la que sufre un severo estrés hídrico”, destacó Rodrigo Silva, CEO de Trends Industrial.

Cabe destacar que el proyecto está nominado para el Design to Improve Life INDEX: AWARD 2019, también conocido como el “Premio Nobel de Diseño”, el que es patrocinado por la corona danesa y para los Premios ALADYR 2018, de la Asociación Latinoamericana de Desalación y Reúso de Agua, en la categoría “Mejor Proyecto de Desalación”.

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