Output growth

Output growth

El crecimiento de la producción mundial de la construcción aumentará en 2019 al 3,4%, frente al 3,2% de 2018, según la información proporcionada por GlobalData.

Este aumento se producirá debido al crecimiento de la actividad de la construcción en mercados emergentes, especialmente en China, donde las autoridades están aumentando las inversiones en infraestructura para evitar una desaceleración continua. No obstante, el crecimiento en China decrecerá a partir de 2021 en adelante. Esto contribuirá a una leve relajación en el crecimiento de la construcción en los mercados emergentes.

Danny Richards, principal economista de GlobalData, dijo que “la expansión en las economías avanzadas será bastante lenta en 2019, con un crecimiento en América del Norte que se desacelerará al 1,2% y en Europa Occidental habrá una desaceleración al 2,3%. “Sin embargo, durante el resto del período de pronóstico, habrá un margen para un crecimiento ligeramente más rápido en las economías avanzadas, y la política monetaria seguirá siendo acomodaticia, lo que contribuirá al crecimiento global de la construcción global”.

El ritmo de crecimiento de la construcción se reducirá en el sur y el sudeste de Asia en 2019 tras el fuerte repunte en 2018, pero será la región de más rápido crecimiento en 2019–2023, con un crecimiento anual promedio del 6,5%.

Habrá recuperaciones sostenidas en la producción de la construcción en el Medio Oriente y África, así como en América Latina. La debilidad en Turquía reducirá el ritmo de la expansión regional en Europa del Este.

El crecimiento de la actividad de la construcción se desaceleró en Europa occidental en 2018. La producción aumentará en promedio un 2,3% anual en 2019-2023, lo que representa una desaceleración marginal en comparación con el ritmo registrado en 2014-2018, del 2,4%.

El informe aborda los riesgos para el mercado mundial, destacando los peligros de una escalada en la guerra comercial entre China y los Estados Unidos, el alto nivel de deuda en China y la incertidumbre que rodea la salida del Reino Unido de la Unión Europea.