La dimensión del impacto de la pandemia del covid-19 en el PIB de Brasil es todavía incierta. El único consenso entre las instituciones financieras es que habrá una contracción de la economía nacional en 2020. Sin embargo, el mercado de equipos de construcción, minería, agronegocios y forestal puede tomar un rumbo muy distinto, porque las ventas siguen activas.

Eurimilson Daniel - VP Sobratema

Eurimislon Daniel es Vicepresidente de Sobratema y director de Analoc.

De hecho, cuando la pandemia entró en Europa, siguiendo por Estados Unidos, y luego Brasil, la industrial previó un escenario negativo, reduciendo en parte su producción, por entender que la demanda tendería a disminuir. Antes de ello la expectativa era obtener índices de crecimiento del orden de un 10% para línea amarilla y del 13% para todo el sector de máquinas como que habían sido previstos por el estudio de Sobratema del Mercado Brasileño de Equipos de Construcción.

Al contrario de la visión pesimista, el mercado ha seguido demandando equipos, y en consecuencia, las ventas se mantienen positivas. En algunos segmentos, la comercialización está incluso más fuerte que en 2019.

Por otra parte, un nuevo desafío se impuso a la industria, obstaculizando la producción: la falta de componentes. Por eso, hoy los plazos de entrega de los equipos están entre 60 y 120 días.

Razones

La demanda ha sido generada principalmente por dos motivos. El primero fue la estrategia de la industria en presentar líneas de crédito para adquisición de nuevos equipos con fecha inicial de pago en 2021, lo que fue muy acertado. Los usuarios y compradores vieron una oportunidad para invertir en sus flotas de equipos. Por lo tanto, se vendió más que lo esperado, sorprendiendo a bancos, fabricantes y distribuidores.

El otro factor fue la caída de la tasa básica de interés a un nivel históricamente bajo en Brasil, fomentando la inversión empresarial en los negocios. Esto porque con la tasa realmente muy baja, un recurso aplicado en banco no genera el retorno esperado, y un activo productivo puede mejorar la rentabilidad. De ese modo, los fabricantes que actúan en esta área vieron crecer los pagos al contado.

Estos dos motivos llevaron también al sector de arriendo a invertir en su flota, confirmando así la mayor demanda por equipos de línea amarilla. En la última crisis, que afectó fuertemente la infraestructura y el sector inmobiliario, el rental optó por esperar el mejor momento para renovar sus activos. El período elegido es ahora, incluso porque a la larga la tasa de interés volverá a subir. Y esta adquisición vale la pena incluso para máquinas compradas vía financiamientos, porque quien haga negocio ahora se verá favorecido.

El escenario para empresas de arriendo es aún mejor, dado que los clientes prefieren arrendar un bien, en lugar de adquirirlo. Por otro lado, el grado de exigencia del cliente aumentó, y ahora se desean máquinas nuevas. Algunas empresas, mediante fondos de inversión, vienen aportando recursos significativos al sector de arriendo, lo que a futuro puede alterar su configuración en el país.

Incluso, durante la actual y más fuerte crisis de la historia del país, las fuerzas productivas – industria, obras y crédito – están perfectamente alineadas. Como resultado, hay un movimiento muy expansivo y positivo en el sector, con aumento de venta de máquinas, lo que generará más productividad y calidad para los segmentos atendidos por estos equipos.