A través de la energía del sol, SolCold permitiría mantener la temperatura de las viviendas más fresca.

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El sol, en un futuro cercano, no solo podría calentar nuestros hogares y alimentarlos de energía eléctrica: también podría impulsar el enfriamiento de nuestras viviendas, sin necesidad de aparatos de aire acondicionado ni nada parecido. Una sola mano de pintura en nuestros techos puede bastar para que nuestras casas sean más frescas en la medida en que reciban más cantidad de luz solar. Para ello, la firma israelita SolCold ha desarrollado una tecnología que se basa en el principio contra intuitivo del enfriamiento por láser, en que materiales especialmente diseñados que reciben un pulso de éste pueden ser enfriados.

Las moléculas de estos materiales absorben fotones y rebotan otros a una frecuencia distinta, más alta, que portan más energía. Dado que en este proceso el material pierde más energía de la que recibe del sol, su temperatura decae.  La técnica ha sido adaptada para funcionar sin necesidad de un rayo láser y tan solo con los fotones que se obtienen de la radiación solar, en el techo de una vivienda, de manera que el calor que ésta reciba sea absorbido y reemitido como luz, logrando así la continua disminución de temperatura en los ambientes bajo este techo.

El compuesto se extiende en dos capas, una externa que filtra algunos de los rayos del Sol y una interna que hace la conversión de calor a luz, enfriándose por debajo de la temperatura ambiente. Probado en laboratorio, el material ha demostrado que funciona mejor en techos de metal que de concreto y en habitaciones con techos bajos. Una habitación en la planta superior se sentirá hasta 10 ° C más frío gracias a esta pintura en el techo. No obstante, no se trata de un material económico: alcanza cerca de US$300 para cubrir 100 metros cuadrados.

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