Un equipo del Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en los Estados Unidos, ha creado una forma de fabricar cemento sin calentar, eliminando potencialmente el carbono producido en el proceso.

The MIT experiment showing the separation of acid and alkali liquids 2

El experimento MIT muestra la separación en frío de líquidos ácidos y alcalinos.

El cemento Portland, la variedad más utilizada, se elabora mezclando piedra caliza con arena y arcilla y luego fusionándolos a temperaturas de alrededor de 1.450° C. Durante el proceso, se emite carbono del combustible y la piedra caliza utilizada en la mezcla.

En total, se ha estimado que la producción de cemento representa el 8% de las emisiones globales de carbono.

El proceso que ha desarrollado el equipo implica el uso de procesos electroquímicos en lugar de calor. En primer lugar, la piedra caliza se disuelve en ácido y luego se coloca en un tanque con una corriente eléctrica que lo atraviesa.

Esto divide las moléculas de agua en oxígeno e hidrógeno, crea un ácido en el electrodo positivo y un depósito alcalino de hidróxido de calcio en el negativo. Este depósito, que se forma en escamas, se puede usar para producir cemento Portland.

Los resultados se publicaron en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias, en un documento de Yet-Ming Chiang, profesor de ciencia de materiales, y los investigadores Leah Ellis, Andres Badel, entre otros.

“Se libera alrededor de 1 kg de dióxido de carbono por 1 kg de cemento hecho. Eso suma de 3 a 4 gigatoneladas de cemento y dióxido de carbono producidos anualmente, y se espera que el número de edificios en todo el mundo se duplique para 2060, lo que equivale a construir una nueva ciudad de Nueva York cada 30 días”, explicó Chiang.

Hasta ahora, el equipo ha demostrado el proceso a escala de laboratorio, pero los investigadores dijeron que podría ampliarse a un proceso industrial.