Un arco invertido atrajo una complejidad sin precedentes.

El pasado 1 de octubre, el Grupo Astori logró hacer historia en Córdoba y todo Argentina, ya que logró cerrar el arco invertido del puente que se construye sobre el dique San Roque, el cual es un hito clave que significa la finalización de la etapa de mayor dificultad de la obra. La complejidad de ésta tiene que ver con que no lleva tensores y es el propio diseño el que sostiene al puente.

puente cordoba

El tipo de estructura se definió basado en la geografía del lugar, el cual según los propios ingenieros de Astori, fue un gran reto, debido a que el puente se emplaza en un terreno inestable, en plena falla geológica cordobesa. Para suplir varias dificultades, se utilizaron miles de metros cúbicos de concreto y se debió enterrar cables de acero a 30 metros de profundidad. A su vez, se utilizaron 11.000 metros cúbicos de hormigón estructural, de ellos 3.000 metros cúbicos corresponden a premoldeado y el resto a la obra civil en sí.

En particular, la estructura es un arco invertido con tablero superior, lo que lo hace distinto al resto de las dovelas de premoldeado. Son 124 dovelas más las dos claves. Cada dovela, con casi 15 toneladas de peso, es parte de un innovador sistema constructivo que tiene dos grandes beneficios: acelerar los tiempos de obra y reducir los costos.

“Existe un solo antecedente similar en el mundo, con dovelas, pero con un modelo constructivo distinto. Lo singular, en este caso, es que los arcos están hechos con estructuras premoldeadas”, señaló Nicolás Emma, gerente general de Astori Construcciones e ingeniero a cargo de la obra. Los premoldeados del arco son desarrollados y construidos en otro lugar, por otra división de la misma empresa cordobesa: Astori Estructuras.

Cabe destacar que el puente es de diseño y construcción 100% argentino, donde lo único importado fueron las dos grandes grúas que pesan 500 toneladas y pueden levantar hasta 15 toneladas a una altura de 80 metros.

Una vez finalizado el cierre del arco, se colocarán las pilas y columnas que faltan, luego las vigas de la estructura sobre la que circularán los vehículos. En total, el puente que ya tiene un 70% de avance, tendrá 328 metros de largo, de los cuales 140 los cubrirá el arco y el resto los viaductos en cada extremo. El ancho será de 26 metros, con dos calzadas por sentido.

La obra debería estar finalizada entre mayo y junio del próximo año y servirá para mejorar el flujo de tránsito en una de las rutas de entrada a la ciudad de Córdoba y ofrecerá nuevas oportunidades turísticas para la zona.