Los ingresos de la chilena Sigdo Koppers experimentaron un retroceso del 9,8% durante el primer trimestre del año, alcanzando ventas por US$512,9 millones, esto debido a la disminución de las ventas en la mayoría de sus filiales. Por su parte, el Ebitda cayó un 18,6%, alcanzando los US$66,8 millones. 

Las utilidades del grupo se desplomaron un 59,2% hasta los US$9,6 millones, principalmente afectadas por las ganancias de su filial automotriz SKBergé cuyas ventas retrocedieron un 26,5% en 12 meses. 

En tanto, su filial de Ingeniería y Construcción, experimentó pérdidas por unos US$3,4 millones.