El fabricante inglés de equipos y maquinaria para la construcción, JCB, cree que el mercado de máquinas en Brasil este año quede en cerca de 16.000 máquinas. Situación que sustentan desde la compañía dada la gran cantidad de licitaciones de aeropuertos, puertos y otras grandes obras en Brasil y en la región en general.

JCB

“El año pasado, producimos 1.600 máquinas, todavía estamos lejos de una operación en azul, pero el país tiene potencial para 60.000 a 80.000 máquinas al año, por la cantidad de proyectos de infraestructura que tenemos”, afirmó José Luís Gonçalves, presidente de JCB para Latinoamérica. De hecho, el ejecutivo fue enfático al sostener que “si se aprueba la Medida Provisional 868, que se refiere al marco regulatorio para saneamiento, serán necesarias 30.000 máquinas por año, solo para ese sector”.

Cabe destacar que la compañía invirtió más de US$12 millones durante los últimos tres años y según Gonçalves, deberían anunciarse aún nuevas inversiones hacia junio. “Los próximos tres años creemos que serán de crecimiento para Brasil, por eso tenemos planes de traer nuevas líneas de máquinas para este mercado, nuestro plan es comenzar a producir en nuestra fábrica otros ocho modelos en los próximos tres años”.

Además, reveló que JCB espera traer dos modelos más para producirse en Brasil y ya está programada una inversión que bordea los US$2 millones para la nacionalización de los equipos. “Hoy, fabricamos cuatro máquinas en la sede de Sorocaba, Sao Paulo, de las cuales derivan una cartera de doce modelos. Además, se importan otros 16 modelos de máquinas”, comentó el ejecutivo.

También aclaró que los equipos que serán nacionalizados son más pesados y estarán destinados a construcción pesada, minería y agricultura; “sectores que van a demandar mucha maquinaria durante los próximos años. Hoy importamos esas máquinas y la intención es tenerlas disponibles acá en Brasil para atacar este mercado desde acá mismo”.

Hay que recordar además que la empresa pretende producir 2.800 equipos en 2019 en Brasil en su fábrica paulista, cuya capacidad instalada es de 10.000 unidades.