La marca belga de trituradores Keestrack propone un modo de producir agregados más económico y productivo.

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Keestrack, fabricante belga de equipos de trituración y cribado, promete convertirse en un nombre común entre las canteras y empresas productoras de agregados de América Latina, y con su llegada, la de interesantes novedades tecnológicas.

A finales de julio la empresa reunió a sus distribuidores de la región en Brasil para una amplia y profunda presentación de sus equipos. CLA fue invitada a asistir.

Estaban presentes distribuidores de maquinaria de distintos países de la región, la mayoría firmando contratos de representación con Keestrack, apostando por sus productos en los mercados donde actúa. Por ejemplo: Austral, de Ecuador; Maqam, de Colombia y Venezuela; Marci, de Bolivia; y Proyec, de Paraguay. Además, tuvieron lugar en el encuentro discusiones avanzadas para una representación en Brasil.

Comercialmente, Keestrack es un nuevo actor en el mercado latinoamericano. Es natural que su participación crezca de a poco, mientras se recupere la construcción y la minería en los distintos países. Pero si algo se pudo sacar en limpio de este encuentro, es que la compañía viene para quedarse e introducir un cambio tecnológico importante al negocio de trituración y cribado.

Fundada en 1997 por el ingeniero e inventor holandés Cornelius Hoogendoorn (cuyo apodo Kees inspiró el nombre de la marca), Keestrack es hoy una empresa con los dos pies puestos en la innovación. Por ejemplo, el mismo dueño fue el que inventó el concepto de la criba tipo Scalper, que en los días de hoy es común y todos los fabricantes la tienen en su portafolio.

Ahora, mientras la marca quiere ganar terreno en América Latina, apuesta fuertemente por una novedad prometedora: la motorización híbrida diésel eléctrica, en lugar de la diésel hidráulica.

Ahorro y ganancias

En las palabras de Paul Fox, gerente de Keestrack para Sudamérica: “tenemos un motor diésel operando un generador eléctrico incorporado en la máquina. Así superamos la imposibilidad de utilizar un triturador híbrido enchufado a la red eléctrica, al tener un motor eléctrico con bombas hidráulicas para el sistema de orugas. Los equipos del mercado que son diésel eléctricos siguen teniendo mucha hidráulica. Sus trituradores se mueven con el motor diésel. No se los puede enchufar directamente, sólo se enchufa toda la máquina a través de un equipo auxiliar. Si quieres mover la máquina, tienes que desenchufar y moverla con el motor diésel. Sin embargo, nuestro equipo, al poseer un circuito eléctrico hidráulico separado, se puede desplazar sin problemas. La ventaja es además económica: si estás usando un motor diésel y consumes 20, 30 o 40 litros por hora pagando 1 dólar por litro, al cambiar al eléctrico pagando 16 céntimos por kilowatt reduces el costo en un 70%”.

El modelo de triturador promovido por Keestrack con esta tecnología es el H4. Este triturador de cono es capaz de producir hasta 250 toneladas de material por hora de trabajo. El tonelaje potencial, como lo saben los que trabajan con estos equipos, nunca se alcanza debido a las paradas técnicas manteniéndose un alto porcentaje del tiempo inmovilizado debido a problemas en los motores diésel. , Según Keestrack , un cono a diésel puede funcionar cerca de un 75% del tiempo, mientras el mismo cono eléctrico opera el 95% del tiempo. Es así como con una mayor producción y un importante ahorro de combustible, la marca belga quiere ganarse las canteras de América Latina.