Cemex

La empresa de cemento y hormigón Cemex inició el aporte al aseo público en Panamá.

La pandemia del COVID 19 tomó literalmente a todo el mundo por sorpresa, incluyendo tanto a países ricos como a países pobres, a empresarios y a desempleados. Las estrategias para su combate han sido muy variadas en todo el globo, desde confinamientos casi totales de la población, hasta estrategias de continuidad para prevenir el contagio y lograr inmunidad de la población que en teoría es más resistente al virus. En el momento de escribir esta columna, como dicen algunos expertos, no estamos inmersos en una crisis sino en una situación de incertidumbre cuya fecha final aún no se conoce y su solución definitiva tampoco. En ese escenario, viene la pregunta ¿y que le espera a la industria del concreto premezclado?

Pues bien, lo primero es revisar lo que ha pasado con el sector de la construcción, destinatario final de nuestro producto. Mientras en varios países del mundo se ha optado por mantener el sector de la construcción operando, utilizando protocolos de bioseguridad, en buena parte de Latinoamérica el sector de la construcción debió suspender las operaciones por las decisiones que adoptaron los respectivos gobiernos. Aún en aquellos países donde no se suspendieron las faena, la disminución en los volúmenes despachados fue considerable. Hay quienes argumentan que, en los países latinoamericanos, la suspensión del sector de la construcción puede tener un impacto mayor que el de propio virus en sus trabajadores a mediano y largo plazo, y hay quienes, por el contrario, sostienen que las decisiones de suspensión fueron las más adecuadas. Alemania, Canadá, Bélgica, Reino Unido o California en EE.UU., son ejemplo de los sitios donde la construcción permanece funcionando, mientras Boston, Nueva York, Ecuador, Perú, Panamá y Colombia la detuvieron total o parcialmente. En algunos lugares se generaron alivios económicos automáticos para sobrellevar la situación mientras en otros el sector privado ha tenido que soportar una carga mucho mayor.

Panamá

Todo el sector siguió, y viene contribuyendo para darle más seguridad al ambiente urbano en medio la pandemia.

Sin entrar en esa polémica, lo cierto es que la suspensión de la actividad de construcción puede generar varios efectos a la industria del concreto, como la dificultad para la supervivencia económica de muchas empresas -grandes, medianas y pequeñas- y por ende la recuperación del empleo con posterioridad al COVID 19, al no poder percibir ingresos para sostener a sus empleados durante este paro forzoso y afrontar las cuentas con acreedores, arriendos, leasing, etc.

Futuro

En cuanto al futuro, se puede avizorar que el mercado de edificaciones, en su gran mayoría privado, tendrá mayores dificultades para su recuperación que el sector de las obras públicas. La incertidumbre financiera de los hogares -pues se anticipa que muchas personas podrían perder el empleo en el mundo- hace que se pierda la confianza, uno de los factores indispensables para impulsar la compra de viviendas. En ese sentido, serán los Gobiernos, como ya lo vienen haciendo en China, quienes deban crear incentivos muy potentes y de largo plazo para reactivar el sector y por ende la importante generación de empleo en el mismo.

En el caso de infraestructura, si bien la intervención del Gobierno es más inmediata y puede generar una reacción en los despachos del sector, no es de extrañar que en el orden del día veamos en la era post COVID-19 mayores plazos e incluso la cancelación de diferentes proyectos de todo ámbito. O bien podemos tener una importante apuesta de los Gobiernos por reactivar a sus economías mediante la probada fórmula de inyectar dinero a proyectos de construcción, logrando una rápida recuperación.

En fin, la actual incertidumbre puede producir innumerables escenarios dependiendo de la imaginación del analista, deseando que pronto tengamos mayor certeza sobre el camino a seguir, confiando en que las decisiones de los gobernantes sean las más adecuadas de acuerdo con la información disponible, para dar prioridad a la vida de todos los ciudadanos.

Directivas

En este marco, debo destacar el papel de la industria del concreto de la región desde el momento en que se declaró la pandemia. Muchas empresas del sector unieron esfuerzos y compartieron sus ideas para producir un primer documento de orientación de bioseguridad para mantener o reanudar las operaciones en la forma más segura posible frente a lo que se conocía del virus con el objeto fundamental de proteger la salud de los colaboradores del sector. La “GUÍA DE ORIENTACIÓN PARA EMPRESAS DE CONCRETO PREMEZCLADO DURANTE LA PANDEMIA DE COVID-19”, desarrollada por la FIHP, fue posteriormente traducida por la European Ready Mixed Concrete Associacion y adoptada para Europa, por la National Ready Mixed Concrete Association para EE.UU., traducida al francés y adaptada por la asociación del concreto de Canadá, y finalmente traducida al turco por la asociación del concreto de Turquía, siendo un aporte de la región al mundo.

Wash

Los camiones utilizados para transportar concreto ahora contribuyen con la salud pública.

Pero además debo destacar la colaboración voluntaria de al menos 17 empresas de concreto en la región. Bajo una idea que surgió en Cemex Panamá, de utilizar los camiones de concreto como unidades de apoyo para lavar con jabón y agua sitios críticos de aglomeración, en menos de una semana, cientos de camiones de concreto de empresas grandes, medianas y pequeñas se encontraban al servicio de autoridades nacionales y locales para contribuir en la desinfección de entradas de hospitales, estaciones de transporte público, plazas de mercado, estaciones de policía y cementerios, entre otros lugares. Solo en Colombia, en una semana se atendieron más de 200 puntos en 25 ciudades y municipios y en Latinoamérica y el Caribe se vieron ejemplos espontáneos desde México hasta Argentina.

El gesto ha sido agradecido por diferentes Gobiernos y municipalidades y muestra un sentido de responsabilidad del que otros sectores de la economía han carecido en estos momentos en que tanto se necesita actuar como sociedad, y ha demostrado el sentido de pertenencia de quienes están vinculados al sector.

Cierro este artículo deseando seguridad para ustedes, sus familias y sus colaboradores, ojalá que pronto podamos volver a apoyar el desarrollo de nuestros países haciendo lo que mejor sabemos hacer: ¡construir sueños con concreto!

 

El ingeniero Manuel Lascarro es Director Ejecutivo de la Federación Iberoamericana de Hormigón Premezclado (FIHP), y Director General de la Asociación Colombiana de Productores de Concreto (ASOCRETO).