Un nuevo sistema agrega controles detallados al transporte de concreto en hormigonera.

Verifi 1

Una hormigonera con el sistema Verifi instalado. Su promesa es garantizar volúmenes y controles del concreto.

Cualquiera que trabaje con obras que involucren hormigonado conoce el problema de los concretos que llegan al sitio de trabajo no cumpliendo con su definición de composición, llevando a su rechazo y por lo tanto a la pérdida de tiempo y dinero.

Un sistema de medición del concreto durante el transporte en la hormigonera es lo que propone la empresa GCP Applied Technologies, que se especializa en la provisión de sistemas tecnológicos para una variedad de elementos de la industria de construcción.

Se trata del sistema Verifi, que desde que fue adquirido por la empresa en 2008 ha sido varias veces actualizado y hoy está en su cuarta versión. Básicamente, el sistema instala sensores en las hormigoneras de una empresa proveedora de concreto, para que durante el transporte éste sea medido y controlado en varios parámetros, con datos que son llevados a una nube Big Data privada del cliente.

Los principales datos medidos en el concreto son relativos a la reología, con algoritmos matemáticos que se convierten en mediciones del slump, además de la temperatura y contenido de aire.

A través de algoritmos matemáticos, GCP Applied Technologies afirma que el sistema Verifi percibe exactamente cuánta agua extra necesitará el concreto para mantener el slump medido en la central. De manera que, cuando llegue a la obra, la medida de slump del concreto será igual a la requerida y producida en la central. Los sensores envían las mediciones, y el sistema envía agua desde el estanque de la misma hormigonera hacia la mezcla, compensándola.

Todo esto durante el transporte del concreto. Así, los concretos rechazados, que de acuerdo con GCP promedian entre 1% y 3% del total enviado en América Latina, se reducen prácticamente a cero.

“Hoy sigue siendo común que el operador de la hormigonera tenga que poner más agua en la mezcla para volver el concreto a su asentamiento original. Con el sistema Verifi, esto se produce automáticamente. Y ésta es una de las más importantes ventajas del sistema: reduce a casi cero el rechazo de los concretos medidos. Sólo no funcionaría si se ponen menos de 3 metros cúbicos de concreto en el tambor, lo que se da en situaciones de conclusión de hormigonado muy poco frecuentes. El sistema Verifi funciona con un 90% de los concretos producidos hoy en día”, explica el director comercial para Brasil y Cono Sur para cemento y concreto de GCP Applied Technologies, Rodrigo Lamarca.

Lamarca dice que el sistema tiene una interfaz digital amigable y entendible por cualquier operador o maestro de obras. “Hay un visor que muestra el número de asentamiento. Si éste está en 160 milímetros, eso se mostrará exactamente. Así se evita la necesidad de sacar una prueba de slump a fin de recibir el concreto, así como también se dispensan ajustes”, afirma el ejecutivo.

Estados Unidos

El sistema está en proceso de lanzamiento en la región, primero en Brasil. Pero, de acuerdo con el director comercial, hay conversaciones avanzadas con representantes en Chile y Colombia para introducir de a poco el producto en varios otros mercados de Sudamérica.

No debiera ser difícil dado que el sistema de GCP Applied Technologies tiene un aval potente en Estados Unidos. Según dice Lamarca, el Verifi es certificado por la ASTM C143, que es la normativa de ensayos de asentamiento de concretos en EE.UU. “En Estados Unidos, si una hormigonera llega a la obra con Verifi, está libre de realizar prueba de slump. Esto es un diferencial de productividad. Incluso hay departamentos de obra pública del país que están exigiendo que el concreto sea provisto por camiones hormigoneras con Verifi en sus proyectos”.

No por casualidad el número de metros cúbicos entregados en el mundo bajo el control del sistema creado por GCP Applied Technologies supera los 21 millones.

“Sabemos que el concreto es caro, y por ende tiene que ser productivo para ser viable. Hoy en Brasil un camión demora cerca de 25 minutos para salir de la central debido a ajustes de dosificación y en el asentamiento. El concreto sólo es viable si tiene un mínimo de productividad”, afirma.

Por tratarse de un sistema de control digital que se incorpora a las hormigoneras existentes, el Verifi puede ser adquirido por una empresa proveedora de hormigón para instalarlo en equipos de cualquier marca. Según el ejecutivo de GCP, hay ejemplos del sistema funcionando bien en equipos Schwing, Liebherr, McNeilus y otros.

“En Brasil, lo podemos ajustar para equipos SITI, por ejemplo. Cuando es así conversamos con personas del fabricante y del productor de concreto para encontrar los mejores ajustes”, dice Lamarca.

Personalización

“El actual modelo de Verifi está diseñado para empresas que poseen una cantidad mínima de 70 camiones y que estén en una región con radio máximo de actuación de 50 kilómetros”, dice Daniel Aleixo, gerente de marketing y tecnología de GCP para América Latina. “El modelo de negocio propuesto por GCP, representa más que recolectar información, la utilizaa como una base de datos para la toma de decisiones administrativas y estratégicas”.

En el mundo, el sistema Verifi se está volviendo popular, con más de 2.000 hormigoneras conectadas por sus sensores y algoritmos. De acuerdo con la empresa, el pago que una concretera hace a GCP Applied Technologies se da por sistema de comodato. O sea, el cliente sólo paga por los beneficios que la tecnología le permita obtener, de acuerdo con las mediciones del mismo sistema.

En cuanto a la personalización, el equipo de profesionales de GCP se responsabiliza por el ajuste del sistema a las necesidades de la flota de hormigoneras del cliente. “El Verifi se ajusta a los equipos del cliente, no el contrario”, afirma el ejecutivo.

“Las principales vetajas para los clientes es que su proceso de producción de concreto se optimiza, y garantiza que lo que entrega no tiene difiere del que fue contratado. El acceso en línea por el cliente durante el proceso de entrega agrega transparencia, en tiempo real”, afirma Aleixo.

La introducción de este sistema en los mercados de la región es un factor más a considerar con urgencia para establecer criterios más rigurosos sobre las prácticas de hormigonado. Está quedando en el pasado el tiempo en que el concreto era un commodity sin ninguna especificación. Todo lo contrario: como principal material de la mayoría de las construcciones, el concreto va a seguir teniendo reconocido su valor económico y funcional, con cada vez más tecnologías agregadas.