Las constructoras aún no han interiorizado la importancia de la impermeabilización en los proyectos de construcción.

Impermeabilización de construcción

Si la impermeabilización se toma en cuenta desde el momento de generar un proyecto y si ésta es bien realizada, no debería implicar más del 1% del costo total de la obra.

La impermeabilización en todo tipo de obras de construcción es un factor que la industria no puede dejar de lado. Es sabido que las estructuras que no se protegen del ataque de la humedad o del agua, finalmente colapsarán por oxidación, llegando a consumir el fierro.

La importancia de la impermeabilización radica en el hecho de que genera un seguro de protección contra los efectos no deseados que el agua o la humedad, en sus diversas formas, pueda provocar en las edificaciones u obras civiles. Los efectos nocivos en las edificaciones son variados: degradación estructural, mala apariencia en terminaciones, disminución de la aislación térmica, problemas en la salud de los usuarios y devaluación de las obras, entre otros. En obras civiles destinadas a elementos de contención (represas, estanques, depósitos) o circulación de agua (canales de regadío, acequias, tuberías), tomar en cuenta la impermeabilización es aún más importante, para evitar pérdidas y contaminaciones.

Si la impermeabilización se toma en cuenta desde el momento de generar un proyecto y si ésta es bien realizada, no debería implicar más del 1% del costo total de la obra. No obstante, este valor puede aumentar drásticamente si no se considera este factor desde un inicio.

Según la Asociación Gremial de Impermeabilizadores de Chile (ASIMP Chile), entidad que ha puesto en la palestra este tema -muy poco experimentado a nivel sudamericano- una mala impermeabilización podría significar futuros problemas de postventa que implicarían valores que oscilan entre el 3% y 10% del costo del proyecto.

Hugo Tapia, director de ASIMP Chile y académico de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Central de Chile, comenta que fue recién en 2015, cuando se creó esta asociación gremial y se “comenzó a promover los objetivos de racionalización, desarrollo y protección del acceso y la profesionalización de las actividades de impermeabilización. Con la creación de esta entidad se estudiaron propuestas para las autoridades sectoriales, proyectos de modificaciones legales o reglamentarias sobre aspectos específicos de la legislación y, en general, de las normas que regulan la actividad de sus asociados, promoviendo y velando porque se cumplan los estándares éticos de la industria. En conclusión, antes de este periodo, se entiende que la industria de la construcción era muy débil en materias de impermeabilización”, asegura.

Caso chileno

En Chile no se cuenta con una normativa que vele por el ejercicio regulado de la actividad de la impermeabilización, por lo que, muchas veces, se recurre a regulaciones internacionales.

A nivel internacional existe un gran número de normas, unas que regulan ensayos y características de materiales y otras de puestas en obra o de instalación, de carácter voluntarias y también otras del tipo obligatoria. Estos cuerpos normativos permiten a la industria elevar el grado de calidad del ejercicio de la impermeabilización.

Para los expertos de ASIMP “la falta de investigación, universidades e institutos que desarrollen esta materia en el aula, llevaría a una debilidad en el ámbito”. Es por esto que la asociación gremial, junto a la Escuela de Obras Civiles y Construcción de la Universidad Central de Chile, desarrollaron el primer diplomado de impermeabilización (con inicio en 2018), el que busca ser pionero en el tema, para que exista un desarrollo e innovación en la industria de la construcción.

En este sentido, y de manera urgente, los expertos manifiestan que se debe elevar la calidad de todos los procesos que la involucran, partiendo por la adecuada definición de un proyecto específico para cada obra, la correcta elección de los materiales y la estandarización de los procesos de instalación de cada tecnología.

“El mercado nacional requiere con urgencia contar con una especialidad que otorgue reales garantías de calidad, con el objeto de disminuir notablemente los altos costos de post venta que hoy día se manejan”, indica Tapia.

Esta tarea involucra la activa participación de todos los actores que participan en el proceso de ejecución de cada proyecto, como inmobiliarias, empresas constructoras, inspectores técnicos de obras y, por supuesto, a los proveedores de materiales de impermeabilización.

Este avance ya se realizó en décadas pasadas en Latinoamérica. Un ejemplo es Venezuela, que en el año 1998 actualizó su norma que tenía una data ya del año 1963. Es así como la Comisión Permanente de Normas para Edificaciones del Ministerio del Desarrollo Urbano presentó a fines de los noventa la COVENIN-MINDUR 3400-98 IMPERMEABILIZACIÓN DE EDIFICACIONES la cual sustituyó a la norma Impermeabilización de Edificios publicada en noviembre de 1963 por el antiguo Ministerio de Obras Públicas, MOP.

El documento, donde se anuncia de forma oficial la norma, señala que “se rescata y decanta la invaluable experiencia de los fabricantes e impermeabilizadores venezolanos y se revisaron e integraron aquellas disposiciones de las normas extranjeras adaptables a las particulares condiciones de la impermeabilización en climas tropicales”.

Mirada técnica

La impermeabilización entonces incluye desde las fundaciones, para evitar infiltraciones desde las napas subterráneas, hasta las placas de estacionamiento, terrazas, baños y la cubierta del proyecto. Todo eso debe estar protegido para que el agua no afecte la estructura e invada los interiores de la construcción. En general, el mercado ofrece diversas soluciones, dependiendo del clima, del material sobre el cual se va a aplicar y de la zona a proteger de cada proyecto.

En general, los profesionales de estas empresas poseen conocimientos de acuerdo con las experiencias adquiridas en la ejecución de sus proyectos. Sin embargo, esto no es suficiente, ya que no profundizan lo suficiente como para conocer los procesos de aplicación de cada sistema de impermeabilización, con sus ventajas y desventajas, lo cual, a veces los lleva a tomar decisiones basadas solo en los costos de cada oferta y no en la conveniencia técnica de éstas.

Respecto al tema técnico, ninguna impermeabilización y proceso es igual al otro. Los productos que se utilizan para las impermeabilizaciones son variados y dependen de factores como en qué sustrato se aplicará, la zona geográfica, si será para tránsito o no, tipo de terminación solicitada, resistencias mecánicas necesarias, entre otras muchas cosas.

Además, cada proceso de impermeabilización tiene técnicas y aplicaciones diferentes, por ejemplo el Miel System, se aplican distintos productos, una primera mano de imprimación (Membrana Miel Primer) que cumple con el propósito del sellado de capilaridades, muy importante para un resultado óptimo y dos manos posteriores, una de Membrana Miel ADK y otra final de Membrana Poli Miel, en algunos casos se aplica geotextil entre capas para dar resistencia al conjunto, puede ser de 40 GR o 130 GR, depende de las especificaciones técnicas, todo esto se hace con rodillo para este caso, en otros hay productos que sólo se aplican en dos capas y se tiran con pistola a presión, etc. Todo depende de lo que se deba impermeabilizar.

El mercado de la impermeabilización en Chile es atractivo, al estar expuesto el territorio a precipitaciones de diversas intensidades, además con zonas geográficas donde llueve permanentemente y el agua es un problema para toda construcción, es uno de los peores enemigos.

La empresa TRES P, es una de las expertas en instalaciones e impermeabilizaciones, el departamento técnico señala que “el problema está en que muchas de las construcciones actuales tratan de ahorrar en partidas importantes como la impermeabilización, ya que en general son partidas caras, y optan por soluciones no definitivas que en el transcurso de los años generan problemas graves a los propietarios, y una vez que tienes filtraciones, el poder localizarlas se vuelve un trabajo complejo y la solución siempre cuesta un poco más. Además, el chileno siempre espera estar con el agua encima para reaccionar, en ese sentido nosotros tratamos de hacer un cambio en la mentalidad de las constructoras y clientes, hay que prevenir antes de estar con el problema, y ese cambio se ha ido notando en el tiempo, aunque todavía queda por trabajar”.

Entre otros sistemas de impermeabilización, existen los de aplicación en frío, los cuales se extraen directamente desde el envase y se pegan esté la superficie seca o húmeda. No se escurren y permanecen elásticos y flexibles en altas o bajas temperaturas.

Archroma, empresa multinacional de productos químicos, señala que “un impermeabilizante debe cubrir el sustrato y evitar que éste quede expuesto a los factores atmosféricos que puedan dañarlo y eventualmente afectar la estructura”.

Con relación a esto es necesario agregar que el recubrimiento impermeabilizante, debe tener además la capacidad de tolerar movimientos del sustrato para evitar que este quede expuesto a las agresiones del medio, en particular el ingreso de agua.

La naturaleza de la expansión y contracción térmica de los materiales genera que ciertas grietas formadas tengan una naturaleza dinámica con las temperaturas estacionales y a su vez con las variaciones térmicas dentro de un mismo día. Para que un recubrimiento sea capaz de soportar estos movimientos, el comportamiento del film debe ser lo más parecido a un resorte que se estira cuando la grieta se expande y vuelve a sus dimensiones iniciales una vez que la grieta se contrae. Estos recubrimientos no sólo deben resistir las variaciones dimensionales de las grietas ya existentes, sino que además soportar la formación de nuevas. Es por estos motivos que resulta más conveniente la denominación ‘recubrimientos elastoméricos’ y no simplemente recubrimientos impermeabilizantes.

Y es en esto en lo que apuesta Archroma, teniendo la siguiente consigna: “el recubrimiento debe mantener su integridad con el fin de proteger al sustrato y poder actuar como barrera a agresores externos que puedan afectar la estructura”.

En torno a los diversos sistemas de impermeabilización que pueden existir, Tapia, de Asimp Chile entrega la siguiente reflexión: “la impermeabilización es muy importante y dejarla en manos inexpertas puede ocasionarle perdidas innecesarias”.