Equipos Putzmeister están operando en la construcción de la primera línea de metro de Ecuador. 

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Son 20 los equipos Puztemister que están siendo utilizados en la construcción.

En Ecuador se ejecuta actualmente uno de los proyectos de metro tren subterráneo a mayor altura del mundo. En su capital, Quito, se está construyendo la Línea 1 del Metro, a 3.000 metros sobre el nivel del mar y rodeada por las montañas de la Cordillera de Los Andes.

El proyecto, cuenta con más de un 40% de avance, integrará el Sur y el Norte de la ciudad, con 22,5 kilómetros de túneles entre Quitumbe y El Labrador en apenas 34 minutos y a través de 15 estaciones.

Inicialmente la iniciativa tenía un presupuesto de US$1.500 millones, sin embargo, este monto podría alcanzar los US$2.000 millones hacia el final de la obra, cuya inauguración está prevista para julio de 2019.

La Línea 1 tendrá 18 trenes continuos de aleación ligera de aluminio que se moverán con energía eléctrica, con seis vagones cada uno, para un gran total de 108 vagones con capacidad de transporte de hasta 400.000 personas por día.

El Metro de Quito en su totalidad será subterráneo y para la construcción de sus túneles, de 9,43 mts. de diámetro exterior, el consorcio a cargo adquirió tres máquinas tuneladoras de Escudos de Presión de Tierras (EPB - Earth Pressure Balance) de la alemana Herrenknecht. La primera, llamada La Guaragua, arrancó su trabajo en el norte de la ciudad en el terminal de El Labrador camino hacia el sur. La segunda, llamada Luz de América, partió desde la Estación Solnada hacia el norte, en un recorrido de 8,6 kilómetros, hasta la estación La Alameda, donde se encontrará con La Guaragua. Por último, la tercera, La Carolina, comenzó trabajando en la Estación Solanda rumbo al sur para construir 3,6 kilómetros de vía subterránea hasta la estación Quitumbe.

Hormigonado

Además de la construcción de los túneles a través de las EPB, las obras requieren un intensivo manejo de hormigón. De hecho, se estima el empleo de más de 2,5 millones de metro cúbicos del material. “Un 50% se utiliza en la fabricación de dovelas y el restante 50% en la construcción de las estaciones y otras facilidades del proyecto”, explica Xavier Vásquez, gerente general de Ecuaex, distribuidor de Putzmeister y que ha representado a la marca por 37 años en Ecuador.

Para trabajar semejante cantidad de concreto es necesario contar con una marca que ofrezca calidad y respaldo, lo que, según el consorcio a cargo de la obra, lo logra la combinación Putzmeister- Ecuaex. “Lo que determinó la elección de la marca fue la calidad de los equipos Putzmeister y la velocidad de respuesta de Ecuaex, como distribuidor de la marca, para entregar los equipos y para dar soporte técnico a los mismos, manteniendo personal técnico y de postventa de manera constante en el proyecto” dice el ejecutivo.

Hoy hay 20 equipos de Putzmeister operando en el Metro de Quito, 40% perteneciente al consorcio y un 60% de ellos en calidad de alquiler. Entre ellos destacan las bombas plumas BSF 36.Z (con un alcance máximo de 36 metros) y BSF 20.Z (de 20 metros) y las bombas estacionarias BSA 2109, BSA 1409, BSA 120, TK-70, TK-50, TK-40 y PC-20, todas ellas ofreciendo un excelente desempeño en la proyección y bombeo de hormigón.

Los equipos BSF 36.Z y BSF 20.Z se están usando principalmente en las estaciones del metro, para la función de losas y contrapisos. “Las bombas pluma cumplen funciones de bombeo de hormigón en cantidades muy importantes y en distancias de hasta 36 metros con el brazo extendido completamente. Son equipos que van montados sobre un camión y tienen la ventaja de que se auto-transportan en muy poco tiempo de un sitio a otro y se despliegan con mucha velocidad, permitiendo ahorros de tiempo muy importantes”, explica Vásquez.

Por su parte, el rol principal de las bombas estacionarias es el bombeo del concreto dentro del túnel, especialmente para la función de las plataformas de circulación del metro y obras de shotcrete en las paredes de algunas secciones del túnel. “Las bombas estacionarias se las usa en sitios en donde generalmente se van a quedar por períodos de tiempo más largo. Dependiendo de su tamaño pueden bombear también cantidades importantes de hormigón como es el caso del equipo BSA 1409. Pero estos modelos estacionarios, requieren de una línea de hormigón que se debe instalar, lo cual demanda tiempo en su armado, sin embargo, la ventaja es que el alcance del bombeo supera sin problema los 300 metros horizontales”, finaliza el ejecutivo.