CONVICTA

Convicta, de Brasil, promueve sus modelos de planta totalmente transportables, que generan ventaja comparativa para concreteras.

La velocidad y precisión son quizás los atributos más importantes de una buena planta de producción de concreto. Velocidad en la transferencia de los materiales componentes de la mezcla al camión y precisión para respetar los pesos y volúmenes predefinidos en el diseño de la mezcla.

Eso significa que una planta, principalmente si es antigua, debe siempre recibir mantenimientos en sus pesas e hidrómetros (que medirán las cantidades de cemento, agregados, aditivos y agua), así como también los pistones y compuertas que controlarán la salida de los componentes.

Si el equipo cuenta además con un sistema de control digital que ayude a mantener las cantidades previstas en el diseño de determinada mezcla, es aún mejor, pues significa que la empresa podrá proveer concretos cada vez más especiales a clientes y obras. Por ende, podrá salir del promedio y obtener contratos más caros.

Especificar la planta

El sentido común afirma que una sola planta puede resolver cualquier necesidad de concreto premezclado. Aunque sea una verdad técnica, puede no ser una verdad económica.

“Una planta podrá ser excelente para un tipo de obra y muy mala para otra. Eso dependerá del espacio disponible en la obra, del flujo de entrega de los materiales componentes, de cuántos metros cúbicos producirá por hora, de los profesionales de mantenimiento y piezas, entre otros. Como regla general, no se debe matar una hormiga con carabina ni tampoco un león con palo de madera”, define el especialista en concreto premezclado, Julio César Camargo, de Brasil.

Los muchos proveedores de plantas de concreto premezclado tienen claro que las “verdades” del sentido común no siempre son el mejor camino, y por ello ofrecen una variedad de tipos de planta para generar rentabilidad en situaciones absolutamente distintas.

INDUMIX

Soluciones de movilidad y reputación de alta calidad de sus equipos ha garantizado un lugar de destaque a Indumix, de Argentina.

Recientemente, en la feria Bauma, Schwing-Stetter, que es una de las principales marcas mundiales de plantas de gran magnitud, presentó su modelo M 3.0, una planta mezcladora de altos volúmenes de producción, muy adecuada para grandes obras de infraestructura.

El equipo – en realidad la M 3.0 es casi un proyecto especial de producción de concreto – puede producir de hasta 135 m3 de concreto por hora de trabajo. Obviamente, esta sería la “carabina” mencionada por el especialista Camargo. Además, el sistema de Schwing tiene mezclador de doble eje DW 3.0. Este modelo destaca por sus impresionantes números, y también, porque no presenta las dificultades de armado que generalmente se asocian a las grandes plantas.

La M 3.0 de Schwing tiene los módulos de operación pre armados, y el sistema de funcionamiento es tipo plug&play. Eso significa que, aunque con su tamaño, la planta se arma rápido y queda lista para operar de inmediato.

La argentina Indumix tiene también una reputación especialmente buena en el mercado de la región. Sus modelos de planta mezcladora y dosificadora atienden una variedad casi completa de necesidades, dado que los volúmenes máximos de producción en cada modelo son 40, 60, 80, 100 y 120 metros cúbicos por hora de operación.

Sus plantas a partir de 80 m3/h vienen con software de control de diseño de mezcla de la estadounidense Command Alkon, pero además todos los modelos menores pueden venir con software de control hecho por la misma empresa, por opción del cliente.

Con más de 1.000 plantas vendidas en sus casi 30 años de historia, Indumix ganó fama por la solución de movilización de sus plantas, lo que agrega versatilidad a la producción incluso en situaciones de grandes volúmenes.

Para producir concreto en obra

CARMIX

El nuevo modelo de auto hormigonera de Carmix, la 45FX.

En América Latina la utilización de las auto hormigoneras va en crecimiento. No por casualidad las empresas que las provee vienen agregando interesantes novedades a sus portafolios. Es el caso de la italiana Carmix, que en la feria Bauma presentó su nueva Carmix 45FX.

El equipo tiene las características fundamentales de una auto hormigonera, funcionando como unidad totalmente móvil sobre chasis con cuatro ruedas traccionadas y manejables desde la cabina. Una pala inserta agregados y arena al tambor, que recibe el cemento y el agua y mezcla una cantidad máxima, en este caso, de 4,5 m3.

Especialmente apreciadas en el mercado peruano, las auto hormigoneras de Carmix son el tipo de solución que le gusta a los que tienen que producir pequeños volúmenes en obra, lo que es común entre los emprendedores del rubro inmobiliario, así como contratistas de lugares más remotos en donde no haya concreteras cercanas a su disposición.

El modelo 45FX de Carmix tiene un conjunto de cuatro células de carga instaladas en el mezclador, que envían información de peso de los componentes al computador de la cabina. Así, se puede controlar el diseño de mezcla con precisión, garantizando un concreto de calidad, aunque se produzca en obra.