El título de este artículo lo dice todo. Son momentos complejos los que está viviendo el mundo en general y América Latina en particular. En la edición pasada de CLA se comentó cómo la pandemia del covid-19 llegó a la región con una inusual fuerza y dejando a todos los países de la región sin mucha capacidad de reacción. Brasil, México, Perú y Chile han visto con desasosiego la propagación de la enfermedad, mientras que países como Uruguay o Paraguay han logrado un mayor (¿y mejor?) control de ella.

Pero más allá de los datos duros de la enfermedad en términos de contagios, letalidad y recuperación, el impacto económico que tendrá el covid-19 será fuerte y ya ha dejado entrever sus primeros coletazos durante el primer trimestre del año, profundizando sus efectos en abril, proyectando así un segundo trimestre que podría ser incluso más difícil que el anterior.

Brasil

brasil foto reuters

Brasil se ha vuelto a la calle en protesta por la propagación del virus. Al cierre de esta edición el país bordeaba los 40.000 muertos.

Fuente: Reuters

El gigante sudamericano lamentablemente no ha tenido mucho éxito en el combate a la propagación del coronavirus, y si algunos pensaron que la flexibilidad en las medidas de contención podría permitir un mejor desarrollo económico, las cifras lo desmienten.

La construcción brasileña tuvo una contracción del 2,4% en el primer trimestre, comparado con los últimos tres meses del año pasado En comparación con el mismo periodo de 2019, la caída es menor, de sólo un 1%.

Pero de acuerdo con la economista especializada en el sector, Ana Maria Castello, del centro de estudios Fundación Getúlio Vargas, las cifras del segundo trimestre se profundizarán.

De acuerdo con Castello, la construcción informal, familiar y realizada por pequeñas empresas, representa un 40% del total del sector en Brasil. Este segmento del mercado tuvo una paralización casi completa, debido a la fuertísima baja en el nivel de ingresos y al significativo aumento en el desempleo.

Las empresas constructoras más grandes, en tanto, mantuvieron sus sitios de obras porque la actividad fue considerada esencial por el gobierno. Pero la especialista afirma que el ritmo de trabajo disminuyó, con despidos de personal y suspensión de trabajadores que están en algún grupo de riesgo.

El nivel de empleo en la construcción cayó brutalmente en el país. Entre marzo y abril, un 13,2% de la fuerza laboral de la construcción perdió su trabajo en Brasil. Con todo esto, la Fundación Getúlio Vargas prevé que el PIB de la construcción alcance una caída del 11% en 2020.

México

aeropuerto mexico

La baja demanda de vuelos de pasajeros provocada por la pandemia del covid-19 sería uno de los factores para cancelar el Terminal 3 del aeropuerto Benito Juárez, en México.

Las noticias de la segunda mayor economía regional no son positivas. Desde hace un largo tiempo la construcción mexicana está viviendo un periodo complejo, el que se ha visto profundizado por la pandemia del covid-19 y por las medidas tomadas por el gobierno para evitar la propagación de la enfermedad.

Según datos generados por el Centro de Estudios Económicos del Sector de la Construcción (CEESCO), durante marzo de 2020, el valor de producción de las empresas constructoras a nivel nacional fue de 35.780 millones de pesos (unos US$1.622 millones), cifra que implica una reducción del 16,7% con relación al mismo mes de 2019, y una contracción del 3,0% respecto al mes previo.

En tanto, a nivel trimestral, el valor de producción acumulado entre enero y marzo de 2020 ascendió a 108.439 millones de pesos (alrededor de US$4.918 millones), lo que implicó una reducción del 16% con relación al primer trimestre de 2019, según indica CEESCO.

Durante el primer trimestre de 2020 la obra pública registró una contracción del 20,2% con relación al mismo periodo del año anterior, registrándose las mayores caídas en Chiapas (-61,5%), Nayarit (-58,4%) y Oaxaca (-58,4%).

En tanto, en lo que se refiere a la obra privada, ésta registró una contracción del 13,5% entre enero y marzo, comparado con el mismo periodo del año anterior, siendo Tlaxcala (-76,9%), Tabasco (-66,3%) y Michoacán (-61,2%) los estados más afectados.

Durante marzo de 2020, el número de trabajadores ocupados por las empresas constructoras a nivel nacional fue de 452.108 personas, un 11,3% por debajo de los trabajadores empleados en marzo de 2019 y 4,1% menos que en febrero de 2020.

Argentina

argentina

De acuerdo al último anuncio del presidente Alberto Fernández, la cuarentena quedó extendida hasta el 28 de junio en Argentina.

El indicador sintético de la actividad de la construcción (ISAC), que refleja la evolución del sector a partir del comportamiento de un conjunto de insumos representativos, registró una brutal caída del 46,8% durante marzo, en comparación con el mismo periodo del año pasado.

Durante el tercer mes del año el consumo asfalto mostró una caída del 74,6% contra el mismo mes de 2019; el hormigón elaborado cayó un 68% y el hierro redondo y el acero para la construcción un 61,1%; lo que muestra el estado de semi paralización de las obras, tanto públicas como privadas.

La contracción es un factor aún más grave si se considera que es una retracción récord, mayor a la del 44,5% anotada en febrero de 2002.

A nivel trimestral, el índice presenta una disminución de 28,1% respecto a igual período de 2019.

La tendencia se mantendría en abril. De acuerdo con los datos del Índice Construya, que mide el nivel de actividad de más de una decena de empresas representativas del mercado de la construcción (fabricantes y proveedoras de ladrillos cerámicos, cemento portland, cal, aceros largos, carpintería de aluminio, pisos y revestimientos, adhesivos, etc), las ventas del cuarto mes del año estuvieron un 74,3% por debajo de las de abril de 2019.

Las cifras argentinas son especialmente preocupantes si se recuerda que el país enfrenta la pandemia al mismo tiempo que busca salir de una recesión que anotó caídas del 2,6% y 2,2% en su PIB en 2018 y 2019, respectivamente. El presidente Alberto Fernández ya pronosticó una caída de 6,5% de la economía para este año.

Perú

Se espera que la industria de la construcción de Perú se contraiga un 4% en 2020, en comparación con un pronóstico de crecimiento interanual anterior del 5,5%, y por debajo del 1,5% en 2019, esto como resultado de las estrictas medidas adoptadas por el Gobierno del Perú para contener la propagación del covid-19, según GlobalData.

Las medidas tomadas, que incluyen ordenar el cierre de la mayoría de las actividades de construcción, han llevado a paralizar muchos proyectos a gran escala, particularmente en los sectores residencial, industrial y de infraestructura. “Es probable que se realicen más revisiones a la baja, ya que el número de casos confirmados de coronavirus continúa acelerándose en todo el país y las restricciones gubernamentales para frenar la propagación de la enfermedad se extienden aún más. Las proyecciones actuales de producción de GlobalData suponen que la mayoría de los proyectos se reactivarán para junio y que el brote estará mayormente contenido para entonces”, señala Dariana Tani, economista de GlobalData.

Si bien el reciente anuncio del gobierno de suavizar gradualmente las restricciones en los proyectos clave de construcción en mayo debería dar un impulso al sector, la extensión de las restricciones de bloqueo a nivel nacional continuará teniendo un impacto negativo en la industria. Según la Cámara de Comercio de Lima, alrededor de 85.000 empresas de construcción y más de un millón de trabajadores han sido afectados por las restricciones de cierre adoptadas por el Gobierno peruano.

Se espera que el mercado residencial disminuya bruscamente este año debido a una caída significativa en la demanda de vivienda, dado el aumento en los niveles de desempleo y una actividad económica más débil. Datos recientes del Ministerio de Vivienda y Desarrollo Urbano indicaron que se espera que las ventas de viviendas caigan un 25% en 2020.

Chile

Chile

A mediados de mayo la Cámara de Construcción de Chile (CChC), anunció la paralización de 778 proyectos de vivienda en todo el país

El Índice de Actividad Económica Mensual (Imacec) de Chile cayó un 14,1% en abril, en comparación con el mismo mes del año anterior, noticia que ha generado preocupación. “Los datos de Imacec de abril muestran que el impacto económico de la pandemia del covid-19 será mucho peor durante el segundo trimestre de 2020, especialmente para sectores como la construcción y la minería, que hasta abril habían sido menos afectados que otras industrias como la educación, el transporte, restaurantes y hoteles”, señaló Tani.

“Si bien el gobierno chileno ya levantó las restricciones de cuarentena en varias áreas del país, el creciente número de casos y muertes por covid-19 en mayo, especialmente en Santiago, la capital del país, ha llevado a los funcionarios públicos a imponer nuevas restricciones de cierre en Santiago, Iquique y Alto Hospicio hasta el 12 de junio para aliviar la presión sobre el sistema de salud del país. Esto ha obligado a detener temporalmente muchos proyectos de construcción, especialmente en el mercado de la vivienda, poniendo en riesgo muchos miles de millones de dólares en inversiones y trabajos de construcción”, indicó la especialista.

A mediados de mayo la Cámara de Construcción de Chile (CChC), anunció la paralización de 778 proyectos de vivienda en todo el país debido a las nuevas medidas de cierre anunciadas por el gobierno. En este entonces la CChC estimó que los proyectos afectados representan un total de 103.145 hogares y emplea a más de 338.000 personas.

“Reflexionando sobre estos desarrollos, GlobalData espera que la industria de la construcción de Chile se contraiga en un 4,5% este año, por debajo de la proyección anterior del -3,0% en la actualización de abril”, afirmó la economista.

Colombia

colombia

El gobierno colombiano ha lanzado una serie de medidas para reactivar el sector de la construcción después de la pandemia de la covid-19 en el país.

Fuente: Ministerio de Vivienda

Pero no todas las noticias son negativas. Colombia viene a ‘salvar el día’, y es que entre enero y marzo el sector de obras civiles experimentó un crecimiento del 9,1% respecto al mismo periodo de 2019, según el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, Dane. De esta forma esta actividad lideró el PIB que creció un 1,1% en los primeros tres meses del año.

“Ha sido muy positivo el hecho que las obras civiles mostraran durante los tres primeros meses del año un altísimo crecimiento, lo que comprueba una vez más el liderazgo del sector y su capacidad para impulsar la economía”, afirmó el presidente ejecutivo de la Cámara Colombiana de la Infraestructura, Juan Martín Caicedo.

Según el Dane, las actividades que lideraron este desempeño están en el grupo de carreteras, calles, caminos, puentes, carreteras sobreelevadas, túneles y construcción de subterráneos, cuya inversión tuvo un repunte del 18% en el primer trimestre.