Keestrack: triturando la crisis

A pesar de las importantes restricciones nacionales e internacionales debidas a la pandemia del coronavirus, el Grupo Keestrack vivió un 2020 globalmente satisfactorio. Las reacciones positivas de los distribuidores y los productos anunciados para 2021 apuntan a una mejora sostenible del negocio para el presente ejercicio.

Dos en uno: Con su nueva trituradora de impacto reversible móvil sobre orugas I4e RIC, el especialista internacional del procesamiento Keestrack presenta una potente solución para la trituración secundaria y terciaria, especialmente adecuada para una producción de arena altamente rentable (0-2 mm).

“Al igual que muchos otros fabricantes internacionales de maquinaria y equipos para la construcción, Keestrack se vio particularmente afectada por los efectos de la pandemia del coronavirus”, afirma Frederik Hoogendoorn, director gerente y encargado de las ventas y el marketing globales del Grupo. “Los desarrollos en nuestras plantas de producción internacionales fueron muy diversos, no sólo supuso importantes desafíos en los mercados locales sino también a la hora de mantener nuestros flujos de entrega internos y externos, así como la logística entrante y saliente destinada al cliente final en lo que atañe a las máquinas y los repuestos”.

Golpe inicial

Ya en enero el covid-19 impactó la planta de producción china en Chuzhou que, al igual que muchos de sus proveedores locales, tuvo que cerrar su actividad hasta mediados de febrero. Lo mismo ocurrió a partir de mediados de marzo en la planta italiana, cierre que se mantuvo durante seis semanas, y, casi al mismo tiempo, en la planta de ensamblaje de Etrack Crushers, en India, la que acababa de estrenarse en 2019. “Nuestra principal planta europea en la República Checa y nuestra sede central en Bélgica siguieron operativas. A pesar de las restricciones por el coronavirus fuimos capaces de mantener la producción, así como el suministro de piezas y la prestación de servicios, gracias al compromiso de nuestro personal propio y nuestros socios externos. Además, cosechamos los frutos de las importantes inversiones que realizamos en los últimos años a nivel de redes digitales para nuestros propios procesos, la conexión global de nuestros distribuidores y socios de servicios así como con respecto al acceso remoto a las flotas existentes y máquinas individuales de nuestros clientes finales”, explica el ejecutivo.

Hoogendoorn reconoce que todavía es demasiado pronto para hacer un balance preciso de los negocios para todas las regiones, puesto que los efectos de la pandemia han sido muy distintos en los mercados individuales y sus industrias. Asimismo, el grupo se mostró reticente a la hora de realizar inversiones a largo plazo y se aplazaron renovaciones o ampliaciones previstas, por lo cual la compañía ha ajustado las previsiones a la baja. Si antes se pronosticaba un crecimiento del 20% en las ventas (hasta aproximadamente los 116 millones de euros), el Grupo Keestrack rebajó estas expectativas a un incremento del 7% en la facturación global para 2020.

“Basándonos en las reacciones positivas de nuestros distribuidores en el mundo entero, que también están luchando contra la crisis, seguimos siendo optimistas para el 2021. Además, ampliaremos una vez más nuestra gama que incluirá importantes soluciones de maquinaria adicionales y líneas de producto totalmente nuevas”, confirma Hoogendoorn. Así es como se podría esperar un incremento del 20% este año.

Revolución y evolución

La tecnología de fresado de Keestrack ha demostrado sus capacidades en ensayos prácticos a gran escala realizados en China durante más de dos años.

Uno de los productos clave que Keestrack presentará durante el primer semestre del año es la trituradora de impacto reversible móvil sobre orugas Keestrack I4e, la que cuenta con un diseño totalmente nuevo. Gracias a la su tecnología RIC (Reversible Impact Crusher), esta máquina puede usarse de manera muy flexible en la trituración secundaria de rocas y el reciclaje de materiales de construcción, como por ejemplo asfalto y escoria.

El diseño específico de la trituradora de impacto horizontal reversible con una gran cámara de trituración ajustable, un potente rotor (Ø 1100 mm; 4 barras de impacto) y un ajuste de apertura hidráulico electrónicamente controlado permite tamaños de alimentación de hasta 250 mm y asegura de manera consistente productos finales de alta calidad. La Keestrack I4e tiene una capacidad de producción de entre 100 y 250 t/h.

Según Keestrack, el sistema también ofrece un menor desgaste, una mejor calidad de los productos finales (cubicidad) e importantes ahorros energéticos en aplicaciones típicas gracias a su accionamiento diésel-eléctrico, con un motor diésel de 447 kW y un generador de 300 kVa. Los accionamientos eléctricos de la trituradora (160 kW), los alimentadores y las cintas de transporte, así como la hidráulica del sistema, permiten un funcionamiento en red enchufable sumamente económico y sin emisiones.

En su gama de trituradoras y cribas enchufables diésel- eléctricas de bajas emisiones, Keestrack presenta ahora la S5e, una cinta apiladora móvil sobre orugas alimentada por batería. Como alternativa para las versiones S5/S5e diésel-hidráulicas/diésel-eléctricas, la cinta apiladora de 23 m está dotada de un paquete de baterías ion litio de 22,8 kWh que genera la energía para el funcionamiento eléctrico totalmente autónomo de las orugas y del sistema hidráulico de elevación. De esta manera resulta posible descargar y cargar, desplazar y posicionar de manera autónoma la máquina con un peso de 12,7 toneladas en el lugar de trabajo.

Frederik Hoogendoorn no solo es el Director Gerente de la sede central belga de Keestrack ubicada en Bilzen, también es el encargado de las ventas y el marketing globales del Grupo.

El accionamiento eléctrico de la cinta transportadora (máx. 300 t/h a 2,2 m/s) sigue estando alimentado a través de la conexión estándar a la red eléctrica o a través del suministro de corriente externo de la instalación de trituración o cribado aguas arriba.

Nuevo mercado

Keestrack está pisando un nuevo terreno con su nueva gama de fresadoras de carretera, cuyo primer modelo es la Keestrack F6. Se basa en la nueva unidad de tambor de fresado con su diseño específico de cincel destinado a garantizar un elevado rendimiento de fresado, una rápida evacuación del material, un menor desgaste y, por consiguiente, una vida útil más larga. La anchura de trabajo del modelo de 30 toneladas con motor Cummins de 447 kW es de 2000 mm y la profundidad de trabajo alcanza los 320 mm.

Según Keestrack, otras características importantes son su diseño ergonómico, grandes ángulos de la cinta de descarga basculante y eficientes sistemas de supresión del polvo.

Los equipos entrarán inicialmente al mercado asiático, pero la empresa está trabajando en estrategias para otras regiones globales.

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Cristian Peters
Cristián Peters Editor Tel: +56 977987493 E-mail: cristiá[email protected]
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