Una inversión que involucra proyectos que se inician a mediados de este enero 2018, pretende alcanzar los estratos medios de la sociedad, luego de dos años de reactivación de la economía colombiana.

Oikos

“Debemos comenzar el año con tasas de interés bajas; con subsidios como ayuda del Gobierno y con una economía ajustándose en medio de la desaceleración, tras casi dos años de corrección, me permite presagiar que poco a poco el sector constructor repuntará en Bogotá y Cundinamarca”, afirmó el gerente del Grupo Oikos, Luis Aurelio Díaz, quien anunció que este año la compañía consolidará su presencia en Colombia con varios proyectos de vivienda y uno hotelero, en la zona occidente de Bogotá. Obras que por cierto se inician la próxima semana del 15 de enero y que tienen un costo que bordea los US$1.000 millones.

En total son más de 10.000 viviendas; en el primer caso, La Calera, Tocancipá, Funza y Zipaquirá, sumarán al inventario 5.600 unidades para los estratos medio y medio-alto. Cajicá también está en la lista, con 950, pero en los rangos 5 y 6.

Destacó, además, la importancia de las alianzas entre los sectores público y privado.

La presencia en el departamento se extiende con desarrollos en Ricaurte y Fusagasugá que, en conjunto, ofrecen 5.300 unidades. En medio de esta dinámica, el empresario también reconoció que, por donde se mire, el 2018 será un año lleno de retos.

Díaz reiteró la importancia de los subsidios a la tasa de interés, especialmente para atender al estrato medio, en el cual hay una gran apuesta del Grupo: “más que regalar viviendas, la clave está en apoyar la inversión con ese tipo de incentivos que permiten llegar a más gente”, enfatizó.