Según informe de la Cámara Chilena de la Construcción, el país debe invertir US$175.000 millones en la próxima década.

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Santiago, Chile.

La Cámara Chilena de la Construcción (CChC) recientemente lanzó un nuevo estudio de “Infraestructura Crítica para el Desarrollo (ICD)” para los años 2018-2027. Este informe, que el gremio viene realizando cada dos años desde 2002, realiza un completo análisis de las necesidades de infraestructura del país. El nuevo documento estima que Chile debe invertir en los diez años de análisis, al menos unos US$174.505 millones en infraestructura.

“La infraestructura es clave para el desarrollo sostenible del país. Y precisamente por eso es que preparamos el informe de ICD: para identificar los desafíos que tenemos en esta materia, de modo de orientar las decisiones de inversión que aseguren que la infraestructura no sea una traba sino un motor de desarrollo social y económico”, señala Patricio Donoso, presidente de la CChC.

Uno de los principales objetivos de esta publicación, es aportar a las políticas públicas en una materia tan clave para el progreso social y económico como es la infraestructura. Especial importancia tiene el debate en torno a la actuación de los privados en el desarrollo de los proyectos. De hecho, del total de la inversión requerida para el período, casi un tercio debe ser provista por el sector privado y otro tercio mediante un trabajo colaborativo entre el sector público y el privado. “Sin esta alianza, mucha de la infraestructura que las personas necesitan simplemente no se podría hacer”, define Javier Hurtado, jefe de estudios de la entidad.

El ICD busca dar una mirada transversal a diversos sectores analizados, lo que se dividen en: infraestructura basal, infraestructura productiva e infraestructura social. En este nuevo estudio, la CChC incluyó además una sección dedicada a la resiliencia, en el que se analizan los principales factores tanto para prevenir desastres naturales como para mitigar su impacto. “Nuestro país tiene condiciones geográficas que lo hacen estar permanentemente expuesto a los embates de la naturaleza. Por ello, y por las graves consecuencias que suelen acarrear en términos materiales y humanos, es que quisimos hacer este aporte”, sostiene Hurtado.

Lo básico

El capítulo de infraestructura basal indica que las inversiones necesarias en recursos hídricos, energía y telecomunicaciones superan los US$52.000 millones.

Requerimientos de inversión(US$ millones)  

2018-2027

 
 

Recursos hídricos

18.254

 

Energía

8.959

 

Telecomunicaciones

24.838

 

Vialidad interurbana

20.343

 

Vialidad urbana

60.776

 

Aeropuertos

1.659

 

Puertos

5.242

 

Ferrocarriles

4.893

 

Logística

1.785

 

Espacios públicos

640

 

Salud

10.448

 

Cárceles

975

 

Educación

15.693

 

TOTAL

174.505

 

En lo que se refiere a los recursos hídricos, el ICD estipula en US$18.254 millones las inversiones necesarias en la siguiente década, tanto para satisfacer distintos tipos de demandas tales como disponibilidad de agua para consumo humano y para riego, así como para ofrecer condiciones de saneamiento y de protección contra inundaciones y aluviones.

Dentro de las acciones sugeridas por el estudio, se informa que “es indispensable y urgente la instalación de sistemas de medición de caudales en ríos, aguas que escurren desde la cordillera al mar, así como de los caudales aprovechados en la red de canales y pozos. El presupuesto anual de la Dirección General de Aguas que se destina a la instalación de la hidrometría anualmente es cercano a US$1,3 millones para todo el país. Un primer cálculo hecho en este informe indica la necesidad de invertir al menos US$40 millones en la instalación de estaciones de aforos en los ríos de las 40 cuencas principales del país (80 estaciones a US$500.000 cada una). A la vez que instalar equipos de medida de caudales extraídos y niveles de saturación en 5.000 pozos con un costo de US$130 millones y un sistema de monitoreo con un costo anual de US$30 millones

Cabe destacar que en Chile hay cerca de 4.000 canales entre los valles de los ríos Lluta, en la Región de Arica y Parinacota, y Cautín, en la Región de La Araucanía, así como 46.000 pozos y 26 lagunas principales susceptibles de ser usadas para riego y embalses superficiales.

En lo que se refiere a energía, afortunadamente la actual capacidad instalada y los proyectos en carpeta hacen que no sea necesario desarrollar nuevas obras de generación y transmisión eléctrica. No obstante, sí debe reforzarse la distribución para garantizar un abastecimiento estable, seguro y eficiente a todos los clientes. En este ámbito el ICD estima en casi US$9.000 millones, las inversiones necesarias para el periodo, siendo generación el sector con mayor demanda e inversiones estimadas en US$5.228 millones.

Actualmente un número importante de centrales de generación se encuentran en construcción, fundamentalmente como resultado de licitaciones de los últimos años, y se estima que entre 2018 y 2027 se añadirán 2.516 MW de capacidad.

Pero las mayores inversiones de infraestructura basal están dadas por las telecomunicaciones, donde la CChC estima inversiones por US$24.838 millones en la década de estudio. Pese a que Chile presenta altos valores de penetración de internet fija y móvil, aún está por debajo del promedio de los países de la OCDE. Por ello, el desafío está en mejorar el acceso a banda ancha y ampliar la red troncal de fibra óptica”, advierte la investigación.

 

Las noticias en esta materia no son las más alentadoras, de acuerdo con el ICD, la industria ha invertido del orden de US$15.000 millones en los últimos ocho años, y se proyecta un valor similar para la próxima década. De no haber cambios significativos en estas proyecciones, al estudio advierte que “Chile tendría un déficit acumulado de más de 30% en la inversión en infraestructura para telecomunicaciones para el año 2027”.

Uniendo chilenos

Dentro de la infraestructura productiva se enmarcan aquellas inversiones necesarias en la conectividad del país, tomando en cuenta la vialidad interurbana y urbana, aeropuertos, puertos, ferrocarriles y logística.

Sin lugar a dudas la vialidad es un tema central, con necesidades de inversión por más de US$81.000 millones en los próximos 10 años. Solo la vialidad urbana superaría los US$60.000 millones para el decenio. “La configuración geográfica del país y la escasez de alternativas en una cantidad importante de tramos, hace que las carreteras y caminos interiores tomen un rol principal en las redes de transporte de personas y mercaderías”, concluye el informe.

En vialidad interurbana la CChC informa una inversión necesaria por US$20.343 millones y según el estudio, hoy en Chile hay actualmente 25 concesiones interurbanas en operación, una en construcción, tres en proceso de licitación y doce en agenda publicada por el Ministerio de Obras Públicas. “El sector privado debería invertir US$ 323 millones por año en mantención de las actuales autopistas interurbanas concesionadas”, advierte el ICD.

Pero es la vialidad urbana la que se debería llevar todas las miradas, ya que requeriría inversiones por US$60.776 millones entre 2018 y 2027. Este monto se divide en US$23.355 millones para renovación de infraestructura vial existente, US$19.286 millones en proyectos viales ya identificados y en cartera y US$18.135 millones en infraestructura faltante.

En tanto, el acelerado crecimiento de la demanda y el rezago de las inversiones en el sector aeroportuario afecta negativamente el servicio a los pasajeros. “De hecho, actualmente hay cuatro aeropuertos que han superado su capacidad y en los próximos 10 años será necesario habilitar una superficie adicional de poco más de 100.000 m2 en los terminales aéreos”, dice la investigación. Según el ICD las inversiones necesarias en aeropuertos ascienden a US$1.659 millones.

En materia portuaria se definen desembolsos necesarios por US$5.242 millones. “Los desafíos son múltiples y urgentes debido a lo extenso de los plazos de ejecución de los proyectos y a los cambios que enfrenta el sector en términos de nuevas tecnologías para manipulación y seguimiento de carga, así como de tamaño de las naves”, define el estudio.

Dentro de las inversiones portuarias evaluadas destaca la necesidad de un Puerto de Gran Escala, el cual se construiría en San Antonio.

Impulsar el transporte de cargas y desarrollar nuevos proyectos para el transporte de pasajeros a través de conexiones interurbanas aparecen como los principales desafíos para el sector ferroviario. El monto de inversión requerido asciende a los US$4.893 millones, los que se dividen en US$3.812 millones en lo que se refiere a proyectos de pasajeros y US$1.081 millones en iniciativas de carga. “Para lograr lo anterior se requiere también el desarrollo de una estrategia nacional de desarrollo ferroviario”, advierte el estudio.

El último sector de la infraestructura productiva se refiere al mejoramiento de las redes logísticas, para incrementar la eficiencia en el tratamiento de la carga y las transiciones entre distintos medios de transporte, y el ICD estima en US$1.785 millones la inversión para siete proyectos de infraestructura de conectividad durante el período 2018-2027.

Crecimiento social

En el aspecto social, es decir, en los requerimientos de infraestructura de espacios públicos, hospitales, cárceles y educación, el informe de la Cámara proyecta inversiones necesarias por US$27.756 millones.

Las inversiones más importantes tienen que ver con educación. Los principales requerimientos se originan en la necesidad de aumentar el estándar de superficie de las aulas por alumno –pasando del 1,1 m2 actual a 2 m2, y de los espacios educativos complementarios, tales como bibliotecas, talleres, salas de informática y laboratorios. La inversión estimada en este ámbito es de US$15.693 millones.

 

Otro sector que requiere especial atención es el de salud. Chile cuenta con 2,2 camas hospitalarias por cada 1.000 habitantes mientras que el promedio OCDE es 4,9 camas por 1.000 habitantes. EL ICD estima que para el período 2018-2027 se requerirá una inversión de US$10.448 millones.

La infraestructura carcelaria también es parte del estudio, y advierte que “es urgente que el gobierno impulse fuertes inversiones en esta área en los próximos años de manera de afrontar el actual déficit y el que se proyecta a futuro”. Los desembolsos en esta área alcanzarían los US$975 millones.

En lo que se refiere a espacios públicos, asociados a lugares comunes recurrentes de la vida urbana, el estudio analizó la situación de las nueve mayores zonas metropolitana del país, calculando los desafíos en US$640 millones.

Por último, en relación con la resiliencia, el ICD manifiesta que, según el Banco Mundial, Chile debiera invertir anualmente US$2.400 millones para lograr reducir el número de personas potencialmente afectadas por desastres naturales y facilitar el regreso de las personas a sus actividades habituales.