El trabajo en el túnel Zojila, de 14 kilómetros de extensión y uniría el valle de Cachemira con Ladakh, en el norte de India, a un costo de US$1.000 millones, se ha detenido.

El proyecto presentó problemas ya en septiembre de 2018 cuando el contratista Infrastructure Leasing and Financial Services incumplió. Según el Financial Times, la empresa dejó deudas cercanas a los US$13.000 millones.

El gobierno de India invitó a ofertar por un nuevo contratista para el proyecto, pero esto se detuvo en agosto de 2019. Se esperaba que la licitación comenzara en una fecha posterior, pero esto no ha ocurrido y, según los informes, no hay señales de que los trabajos comiencen pronto.

El primer ministro indio, Modi, calificó el túnel como un “milagro tecnológico” en la inauguración del proyecto.

El gobierno indio se ha comprometido a gastar US$1.400 millones en proyectos industriales y de infraestructura con una infraestructura deficiente que limita el desarrollo económico del país.