Imposible partir un artículo relacionado con Perú sin referirse al reciente suicidio de Alan García, ex mandatario del país y quien estaría envuelto en los escándalos de corrupción relacionados a Odebrecht. Inocencia o culpabilidad, eso está en manos de la justicia decidirlo, pero como ser humano, impacta ver hasta qué nivel llegan las redes de la que fue la mayor constructora de América Latina. García estaba bajo la lupa por supuestos sobornos pagados por Odebrecht para obtener un contrato de construcción para la Línea 1 del Metro de Lima durante su segundo mandato (2006-2011).

ferrocarril

Hasta el 15 de mayo se recibirán las propuestas para el proyecto de ferrocarril Lima – Ica, que requiere una inversión aproximada de US$3.260 millones.

Por el escándalo de Odebrecht en Perú también están siendo investigados los ex mandatarios Alejandro Toledo (2001-2006), Ollanta Humala (2011-2016) y Pedro Pablo Kuczynski (2016-2018).

Pero no es la idea centrarse en un aspecto tan negativo como lo es la corrupción, y es de esperar que de a poco la industria de la construcción vaya lavando su imagen y vuelva a ser el gran generador de empleo y dinamizador de la economía que siempre ha sido.

No obstante, aunque uno no quiera concentrarse en lo negativo y sí se puedan observar ciertos números positivos (que veremos a continuación), tampoco se pueden ignorar las realidades que cada país vive, y si bien Perú ha experimentado un desarrollo importante en su infraestructura en las últimas décadas, todavía hay un largo camino por recorrer.

Economía peruana

A finales del año pasado era el propio ministro de Economía y Finanzas de Perú, Carlos Oliva, quien informaba que este año la economía peruana lideraría el crecimiento económico entre los países de la región. Según el personero, el país crecería en torno al 4,2% en 2019, por sobre las expectativas de Brasil, Chile, Colombia y México.

Esta proyección se sustentaría, en gran medida, en la inversión en nuevos proyectos mineros, de hidrocarburos y de infraestructura que estarán en ejecución durante el presente ejercicio. Entre estos desataca la Ampliación de Toromocho, el Terminal Portuario General San Martín, Quellaveco, Mina Justa, el Terminal Portuario Salaverry, la Modernización del Aeropuerto Jorge Chávez, el Lote 95 y la ejecución de 6 Bandas Anchas Regionales.

Asimismo, el país tendría una importante cartera de proyectos por ejecutar hasta 2021, los que demandarían inversiones cercanas a los US$6.000 millones.

¿Es suficiente?

Perú al debe

aeropuertos

Otra iniciativa que se resolverá en mayo es la licitación del tercer grupo de proyectos de aeropuertos.

Perú, como todos los países de América Latina, tiene amplias brechas que cerrar. Brechas sociales, económicas y por supuesto, de infraestructura. Brechas que se pueden medir comparándose con países vecinos, o autoevaluando la relación entre el monto mínimo de inversión necesario versus lo que se invierte realmente.

Pero, si se sabe a ciencia cierta que la inversión en infraestructura tiene un impacto directo en el crecimiento económico porque permite aumentar el stock de capital, e indirecto como medio para incrementar la productividad y reducir la desigualdad, ¿por qué Perú tiene una brecha en infraestructura que ha sido calculada en US$159.500 millones?

Lamentablemente, a pesar de ostentar una economía macro más bien sana, es precisamente la infraestructura en general (léase carreteras, caminos, transporte público, puertos, aeropuertos, telecomunicaciones, etc) la que es pobre tanto en cantidad como en calidad.

De hecho, según el Índice de competitividad global 4.0 del Foro Económico Mundial, en lo que se refiere a disponibilidad de infraestructura, Perú se ubica en el puesto 85 (en un universo de 140 países analizados). En el contexto latinoamericano muy por detrás de Chile, que en el puesto 41 lidera la región en este aspecto; y sólo antes que El Salvador (90), Guatemala (96), Honduras (98), Paraguay (101), Bolivia (102) Nicaragua (104), Venezuela (118) y Haití (140).

vizcarra

Martín Vizcarra, actual presidente de Perú, ha puesto énfasis en mejorar la infraestructura del país.

Más preocupante es la calidad de los caminos peruanos, que según el informe estarían ubicados en el puesto 108.

El Plan Nacional de Infraestructura (2016-2025) manifiesta que, a pesar de las adecuadas tasas de crecimiento que ha tenido el país en los últimos años, los requerimientos de infraestructura son muy grandes y continuarán creciendo en el tiempo. Para poder cerrar la actual brecha de infraestructura se necesitarían alrededor de 10 años con una inversión anual del 8,27% del Producto Bruto Interno nacional, cerca de US$16.000 millones. La tarea no será sencilla, especialmente si se considera que actualmente la inversión está en torno al 3% y 4% del PBI. Según un informe de Moody’s, “el marco fiscal macroeconómico actual a mediano plazo del gobierno prevé que la inversión pública promediará 4.6% del PBI hasta el 2025, quedando por debajo de las necesidades. El uso de marcos de asociación público-privada (APP) podría ser una forma de compensar la falta”.

La brecha de infraestructura peruana se divide en siete sectores, en este orden: transporte (US$57.499 millones), energía (US$30.775 millones), telecomunicaciones (US$27.036 millones), salud (US$18.944 millones), agua y saneamiento (US$12.252 millones), hidráulica (US$8.476 millones) y educación (US$4.568 millones).

Desafíos de infraestructura

¿Cómo cerrar esta enorme brecha? ¿Cómo lograr las inversiones millonarias que se necesitan año a año? Sin duda será una tarea titánica y para lograrla hay que dar un vistazo a cómo se planea y desarrolla hoy la obra pública y dar mayor espacio al ingreso de privados. Y claro, con un equipo encargado de la infraestructura que no esté ‘casado’ con el gobierno de turno y que cuente con cierta autonomía.

Hoy vendría siendo la Agencia de Promoción de la Inversión privada (ProInversión) la que cumple este papel. En sus 21 años de existencia ProInversión ha realizado procesos que han significado más de US$50.000 millones en compromisos de inversión. ¿Podrá triplicar esta cifra en los próximos diez años?

Pero además de contar con una institución fuerte, el país necesita disminuir las tensiones sociopolíticas existentes por la desigualdad de ingresos; ofrecer mayor estabilidad en el cumplimiento de contratos con un estado de derecho más cuidado; eliminar barreras burocráticas; y lavar su imagen de la “corrupción crónica” del sector público.

Proyectos destacados de construcción

san juan de marcona

El nuevo terminal portuario de San Juan de Marcona considera inversiones por unos US$540 millones y su adjudicación se realizará durante el segundo semestre del año.

En febrero pasado un equipo de ProInversión viajó a Europa para promover en el Reino Unido y España la cartera de proyectos 2019-2021, los que superarían los US$10.000 millones. Además de la cartera, diversificada en los sectores transportes, energía, salud, agua y saneamiento, entre otros, ProInversión promocionó también en las referidas ciudades la ventana de Iniciativas Privadas Cofinanciadas (IPC), específicamente los proyectos Tren Lima - Ica y Tercer Grupo de Aeropuertos, por un monto mayor a US$3.800 millones de dólares.

El proyecto de ferrocarril Lima – Ica consiste en el diseño, financiamiento, construcción, provisión de material rodante de última generación, operación y mantenimiento de un tren de pasajeros y de carga. Requiere una inversión aproximada de US$3.260 millones.

Tendrá una longitud aproximada de 323.70 kilómetros, donde se realizarán aproximadamente 44 kilómetros de túneles y 50 kilómetros de puentes y viaductos elevados.

En tanto, el tercer grupo de proyectos de aeropuertos consiste en la operación y el mantenimiento de ocho aeropuertos regionales en las ciudades de Jauja (Junín), Huánuco, Jaén (Cajamarca), Ilo (Moquegua), Nuevo Chimbote (Áncash), Rioja (San Martín), Tingo María (Huánuco) y Yurimaguas (Loreto).

La inversión del proyecto está estimada en US$600 millones y el período de concesión es de 30 años.

Ambos proyectos deberán recibir las propuestas antes del 15 de mayo.

Proyectos en 2019

Para 2019 la entidad pretende adjudicar 16 proyectos por unos US$2.466 millones. En transportes ProInversión pretende adjudicar unos US$877 millones. Entre las iniciativas de este sector se encuentra el ferrocarril Huancayo-Hauncavelica, proyecto que consiste en la ejecución de las obras de rehabilitación necesarias a lo largo de la vía de 128,7 km, y su subsecuente fase de operación y mantenimiento. Su modernización requerirá una inversión aproximada de US$226 millones y se ejecutará a través de la modalidad de Asociación Público Privada (APP) cofinanciada por 30 años. Prestará el servicio de transporte ferroviario a la población, cumpliendo estándares internacionales de calidad. El proyecto se adjudicará durante el primer semestre de este año.

aguas

Cinco consorcios internacionales se presentaron para el proyecto Ptar Titicaca.

Otro proyecto del área transporte para este año se refiere al nuevo terminal portuario de San Juan de Marcona, que consiste en la concesión para el diseño, financiamiento, construcción, operación y mantenimiento de un nuevo terminal portuario de uso público, especializado en brindar servicios de almacenamiento y embarque de concentrados de hierro y cobre, así como los insumos de producción minera. Esta iniciativa que será de carácter privada autofinanciada, considera inversiones por unos US$540 millones y su adjudicación se realizará durante el segundo semestre del año.

En lo que se refiere a energía y minas, ProInversión lista para este año 10 proyectos por US$1.326 millones. El más importante de ellos en términos de inversión es el de masificación del uso de gas natural para el centro y sur de Perú. Esta iniciativa estatal autofinanciada consiste en el diseño, financiamiento, construcción, operación, mantenimiento de sistemas de distribución de gas natural por red de ductos en siete regiones del centro-sur del país; y la transferencia de estos sistemas al Estado Peruano luego del período de la concesión (32 años). La adjudicación de las obras, que se estiman en US$400 millones, se realizará durante el segundo semestre de 2019.

En agua y saneamiento está el proyecto Ptar Titicaca, por US$263 millones. A este proyecto se presentaron cinco consorcios internacionales: Consorcio Aguas de Puno (España), Consorcio Collas (Francia), FCC Aqualia (España), Sociedad Anónima de Obras y Servicios, COPASA, Sucursal del Perú (España) y el Consorcio Fypasa Construcciones S.A. de C.V. y Operadora de Ecosistemas S.A. de C.V. (México).

Al cierre de esta edición las propuestas técnicas estaban siendo evaluadas y a finales de mes se abrirían los sobres con las ofertas económicas para adjudicar la concesión del proyecto.