Un plan para una inversión de 400 millones de euros en la infraestructura de atención a personas mayores de Portugal ha asegurado 200 millones de euros en financiación del Banco Europeo de Inversiones (BEI).

La inversión comprenderá alrededor de 150 proyectos nacionales destinados a mejorar la infraestructura para el cuidado de ancianos y a largo plazo en Portugal, incluidos planes para personas con discapacidad.

Henrique Cruz Portugal

Henrique Cruz, director general de la oficina de la Instituição Financeira de Desenvolvimento (IFD) de Portugal

El préstamo, pagadero a la oficina de la Instituição Financeira de Desenvolvimento (IFD) del gobierno portugués, será igualado por el IFD y canalizado a entidades del tercer sector que ya prestan servicios para personas mayores en Portugal.

Los intermediarios financieros serán seleccionados mediante un proceso de licitación llevado a cabo por el IFD y deberán igualar la cantidad prestada por el BEI, quedando así un total de hasta 400 millones de euros disponibles para el programa de inversión.

Portugal tiene, según se informa, uno de los porcentajes más altos de Europa de personas mayores de 65 años con problemas de salud y uno de los índices de envejecimiento más altos, con un 153,2% alcanzado en 2017.

Esta operación permitirá a entidades como las Misericórdias e Instituições Particulares de Solidariedade Social (IPSS), desarrollar un programa de inversión en el sector.

El objetivo es aumentar la disponibilidad existente, ya que las instalaciones actuales están desactualizadas y, en muchos casos, no pueden satisfacer las necesidades actuales. Como resultado, el gobierno portugués se ve obligado a brindar atención continua en un entorno hospitalario, lo que coloca al servicio nacional de salud bajo una presión mucho mayor, o las familias se ven obligadas a convertirse en cuidadores informales o contratarlos sin la capacitación necesaria.

Henrique Cruz, CEO de IFD, dijo que “esta iniciativa es el resultado más reciente de la estrecha relación entre IFD y el Grupo BEI. Se desarrollará en asociación con entidades del tercer sector y desempeñará un papel decisivo en la compensación de la falla de mercado resultante de la muy larga madurez de estos proyectos y su fuerte dependencia de la inversión y el apoyo públicos.

“Esta falla del mercado es particularmente aguda en tiempos de COVID con la necesidad de expandir la capacidad y mejorar la calidad de los servicios de atención a personas mayores en Portugal. El IFD ha recibido fuertes señales de interés de los intermediarios financieros en la asignación de estos fondos”.