Ingeniería y Construcción Sigdo Koppers apuesta por una reestructuración interna y afianzar su posición en el extranjero.

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La compañía está desarrollando proyectos mineros, de transmisión, celulosa, oil & gas e infraestructura.

La compañía chilena Sigdo Koppers y su área de Ingeniería & Construcción (ICSK) están implicándose cada día más en el desarrollo de proyectos de ingeniería en Chile y en el resto de Latinoamérica.

Con el objetivo de proveer al cliente de todos los servicios de la cadena de valor de los proyectos que ejecutan, en octubre de 2016 ICSK adquirió la compañía Dessau Chile. “La decisión de incorporar esta empresa de ingeniería busca fortalecer nuestra capacidad de ejecución de proyectos EPC y entregar un servicio integral a nuestros clientes, incluso desde la etapa de pre- factibilidad técnica. Por otra parte, Dessau cuenta con una trayectoria vinculada a la experiencia de Endesa e Ingendesa, lo que la ubica como una de las empresas más sólidas en esta área”, explicó Mauricio Castillo, Chief Commercial Officer de ICSK, en entrevista al medio chileno, Revista EI.

De esta forma, la empresa hoy cuenta con cinco filiales (SK Industrial, Comsa, Dessau, SK Capacitación y SK Montajes e Instalaciones) que le permiten entregar servicios integrales en ingeniería, construcción, montaje electromecánico, gestión de suministros, transporte y logística.

La importancia de la empresa en la construcción chilena es evidente y se puede respaldar con un simple dato: hacia finales de 2017 la compañía ya había participado del 40% de la generación de energía instalada en el país, levantando más de 6.000 kilómetros de líneas de transmisión.

Si bien varios empresarios y especialistas evaluaron 2017 como un año con bajo nivel de inversión en Chile, según comenta Pablo Peñaranda, subgerente de Desarrollo de Negocios, “igual cerramos contratos importantes, y se ven señales de reactivación económica hacia finales de 2018”. De hecho, el ejecutivo apunta precisamente a Chile como un lugar favorable para invertir. “Cuenta con estabilidad política, tiene una industria constructiva seria, ha innovado en técnicas de construcción y además cuenta con una normativa exigente y respetada a nivel internacional”, explica.

De hecho, uno de los principales proyectos de ICSK en 2017 fue el sistema de transmisión Mejillones - Cardones, que une los sistemas interconectados central (SIC) y del norte grande (SING) en Chile, “contrato que finalizamos dentro del presupuesto y plazos comprometidos. La importancia del proyecto, además de su relevancia histórica, radicó en la complejidad de un tendido de 500 kV, de 600 kilómetros de extensión, el monto del contrato (NdE. el costo total del proyecto bordea los US$830 millones) y su condición de EPC”, afirma Peñaranda.

Internacionalización

Con un mercado nacional ‘cautivo’ las apuestas han ido de la mano de la internacionalización. En el año 2016, ICSK se adjudicó cinco contratos con Brasil que sumaron más de 1.400 kilómetros de líneas de transmisión de 500 kV y 800 kV. “La ingeniería está lista, hoy se están iniciando las obras civiles. Además, estamos estudiando participar en lalicitación de otros 1.700 kilómetros de líneas en ese país”, comenta Peñaranda.

En Colombia, por su parte, la compañía chilena se adjudicó en junio de 2017 la construcción de la central termoeléctrica Termonorte, ubicado en Santa Marta, al norte de Colombia.

“Actualmente estamos buscando consolidar nuestro proceso de internacionalización, por lo que por lejos el principal desafío es afianzar la presencia de ICSK en Brasil, Colombia y Perú; además de volver a realizar trabajos en Argentina”, señala Peñaranda. “En esta línea, nos interesa participar en el proceso de integración regional a través de proyectos de infraestructura vial, portuaria y de interconexión de sistemas de transmisión eléctrica”.

Cabe recordar que ICSK junto a las compañías CRTG y Benito Roggio, están precalificadas para participar del proyecto binacional Túnel de Agua Negra, que conectará a Chile y Argentina a la altura de la región de Coquimbo, unos 500 kilómetros al norte de Santiago de Chile.

Reestructuración

La compañía, como es de esperar y por las expectativas que existen en Chile y en toda la región, está desarrollando “proyectos mineros, de transmisión, celulosa, oil & gas e infraestructura; lo que se traduce en un backlog que se extenderá hasta 2020”, asegura Peñaranda. En ese sentido, el ejecutivo sostiene que para responder a los requerimientos de clientes y contratos EPC, “estamos constantemente renovando nuestra flota para mantener un alto nivel de eficiencia; por ejemplo, recientemente adquirimos nueve grúas, dos de ellas de alto tonelaje”.

A su vez, la eficiencia no solo va por el lado de tener más y mejores maquinarias, sino también por el lado de los operadores y los procedimientos asociados. “Nuestra principal preocupación es contar con mano de obra calificada, para lo cual invertimos anualmente en programas de certificación de mano de obra, tarea en la que fuimos pioneros en Chile. Contamos con una empresa de capacitación, SK Capacitación, que posee el conocimiento de la industria y es responsable de formar las capacidades de nuestro personal. También realizamos certificación para riggers y operadores. En este último caso, utilizamos nuestro simulador de entrenamiento y calificación de operadores de grúas”, relata Peñaranda.

La compañía reorganizó sus áreas de negocios en 2017 de forma de mejorar su eficiencia, evitar la duplicidad de tareas y orientarse a las necesidades de los clientes. “Hoy contamos con filiales de Ingeniería (Dessau), que aborda proyectos de mediana escala, así como de áreas marítimas y portuarias (SK Comsa), mantenimiento de activos productivos (SK Industrial) y operaciones directas en Perú, Brasil, Colombia y Argentina. En ese sentido, creo que Brasil es el que representa los principales desafíos, básicamente por su tamaño, geografía, complejidad para operar y la envergadura de los proyectos que se desarrollan”.

Hacia el futuro, el ejecutivo además enumera varias líneas de negocio que se quieren desarrollar o potenciar, entre las que destacan: la adquisición de contratos BOT y aumentar el número de proyectos EPC. “También buscamos ser un actor relevante en el ámbito del desarrollo sostenible, potenciando nuestra participación en proyectos de energías renovables no convencionales; además estamos implementando un ambicioso proyecto de innovación y desarrollo tecnológico con un horizonte de dos años, que incluye aplicaciones de inteligencia artificial, digitalización de la construcción, seguimiento y trazabilidad entre otros sistemas”.