Caterpillar dijo el 26 de marzo que la pandemia de COVID-19 estaba comenzando a afectar su cadena de suministro, aunque la mayoría de sus operaciones en los Estados Unidos y en otras partes del mundo, donde está permitido, siguen activas. No obstante, la empresa adviritió que se suspende la producción en algunas instalaciones, “debido a las condiciones económicas inciertas que resultan en una demanda más débil, posibles restricciones de suministro y la propagación de la pandemia COVID-19 y acciones gubernamentales relacionadas, Caterpillar suspende temporalmente las operaciones en ciertas instalaciones. La compañía continuará monitoreando la situación y puede suspender las operaciones en instalaciones adicionales según lo amerite la situación”.

Caterpillar

Cat dijo que estaba ejecutando planes de continuidad para su negocio, incluido el uso de fuentes alternativas para piezas, redirigiendo pedidos a otros centros de distribución y priorizando la redistribución de las piezas más importantes. Según la empresa la pandemia podría tener un impacto material en el negocio, aunque éste “no puede estimarse razonablemente en este momento debido al rápido desarrollo y la fluidez de la situación. Estará determinado por la duración de la pandemia, su extensión geográfica, las interrupciones del negocio y el impacto general en la economía global”.

El fabricante estadounidense, el mayor proveedor de equipos de construcción, minería y energía del mundo, dijo que estaba retirando sus perspectivas financieras para 2020 y que se darían más actualizaciones en su anuncio de ganancias del primer trimestre el 28 de abril.

Cat dijo que estaba implementando varias medidas preventivas relacionadas con COVID-19, como una mayor frecuencia de limpieza y desinfección de instalaciones, prácticas de distanciamiento social, trabajo remoto cuando sea posible, restricciones en viajes de negocios, cancelación de ciertos eventos y limitaciones en el acceso de los visitantes a las instalaciones.