El Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear demantará inversiones por US$300 millones.

Bolivia y Rusia firmaron en septiembre pasado el contrato de construcción del Centro de Investigación y Desarrollo en Tecnología Nuclear (CIDTN), que demandará una inversión superior a los U$300 millones. Cinco estudios especializados determinaron que el terreno sobre el cual se levantará, en el Distrito 8 de El Alto, Bolivia es apto y que cumple con todos los requisitos exigidos por la normativa internacional y del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Agencia boliviana de energia nuclear

Agencia Boliviana de Energia Nuclear

La empresa Atomstroyexpor S.A.  subsidiaria de la rusa Rosatom, que construirá la planta, realizó los estudios geotécnicos, geológicos, hidro-meteorológicos, medioambientales y ecológicos con la participación de instituciones como el Servicio Nacional de Meteorología e Hidrología, (SENAMHI), Instituto Nacional de Estadística (INE), Dirección General de Aeronáutica Civil (DGAC) y el Instituto Geográfico Militar (IGM).

El terreno está ubicado en la zona de Parcopata, en el Distrito 8 boliviano. Los parámetros de las indagaciones en campo fueron hechos sobre la base de especificaciones técnicas requeridas para la instalación nuclear y contemplaron perforaciones y técnicas de prospección, estudios topográficos, puntos geo-referénciales, entre otros.

El proyecto se realiza sobre la base de las tecnologías nucleares rusas y una oferta completa de la Corporación Estatal de Energía Atómica “Rosatom”. Esto comprende la construcción del CIDTN, el desarrollo de recursos humanos, infraestructura nuclear boliviana, asistencia para la operación y servicios de mantenimiento, además de la cooperación científica tecnológica

Con la conclusión de los estudios, la Agencia Boliviana de Energía Nuclear (ABEN) da un paso significativo en cuanto a los avances de ingeniería para el emplazamiento del primer centro nuclear del país. Este centro producirá radioisótopos para aplicaciones médicas, industriales, agroindustriales, agrícolas y de investigación y capacitación con altos estándares de seguridad establecidos por el Organismo Internacional de Energía Atómica.