Una inversión cercana a los US$530 millones es lo que realizará la provincia de Santa Fe en Argentina para potenciar las rutas de la zona. La propuesta, enmarcada como uno de los grandes ejes de gestión del gobernador Miguel Lifschitz, es un plan vial que será ejecutado con fondos propios de la gobernación provincial y comprende la construcción de 240 kilómetros de nuevas pavimentaciones, 1.030 kilómetros de repavimentación de rutas y unos 2.400 kilómetros de reparaciones en general. Adicional a eso hay 250 kilómetros de ripiado de algunas localidades para garantizar buenos accesos en cualquier condición climática.

Cabe señalar, que Santa Fe cuenta con una red vial de 4 mil kilómetros de carreteras pavimentadas, por lo que este proyecto abarca una buena magnitud de las rutas provinciales disponibles. El ministro de Infraestructura y Transporte, José Garibay, explicó que al comenzar la gestión “el gobernador Lifschitz nos planteó una fuerte inversión en infraestructura y en ese sentido avanzamos. Las obras viales son un activo que, al optimizar la transitabilidad, mejorará la competitividad y el sector productivo”.

Una de las obras de repavimentación de mayor importancia es la de la Autopista Rosario-Santa Fe. Después de 24 años de concesión privada, el gobierno provincial decidió re estatizar la autopista “Brigadier López” para transformar esta importante vía de comunicación de producción y comercio, tanto a nivel regional como nacional, la que atraviesa cinco departamentos. Cabe destacar que los 170 kilómetros de autopista están siendo intervenidos en tres frentes de obra y solo esta parte del proyecto requiere una inversión en torno a los US$ 66 millones