Guido Valdivia, director ejecutivo de Capeco hace una revisión de la situación actual de la construcción en su país. 

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Guido Valdivia, director ejecutivo de Capeco.

Nuestro país foco de esta edición está pasando por un periodo por decir lo menos complejo. Claro, no es sencillo pensar en la renuncia del máximo gobernante y a nadie ha dejado indiferente la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski. El que menos, Martín Vizcarra, quien era su vicepresidente y ha asumido la responsabilidad de liderar el país por los años que le quedaban a su antecesor, y al parecer, para la suerte de él y de todos los peruanos, generando algunos consensos que podrían suavizar las actuales fricciones que amenazan el normal desempeño de la economía.

El sector construcción, como es de público conocimiento, ha estado en el ojo del huracán desde la explosión del caso Odebrecht. La mayoría de las grandes constructoras de Perú –por no decir todas- se han visto afectadas por denuncias o sospechas de corrupción provocando alta incertidumbre y lo que es peor, paralizando cientos de obras en el país. Esto además generó un hermetismo descomunal entre las empresas del rubro. Ninguna de las contratistas contactadas por CLA estuvo dispuesta a dar alguna declaración, ni siquiera para hablar del negocio en términos generales. Y es que son nada menos que 40 las compañías involucradas. Cuatro decenas de empresas que representan cerca del 60% del PIB de la construcción…

La Cámara Peruana de la Construcción (Capeco), no ha dejado de analizar la situación actual y su comité de ética ha sido claro y tajante, desligando a algunos directivos y compañías asociadas que se han visto involucradas en actos de corrupción.

Si bien hay que amonestar y multar a aquellas empresas que han tenidos actos reñidos con la ley, hacer desaparecer a todas las empresas involucradas no sería ni lo más justo ni lo más sensato.

Guido Valdivia, director ejecutivo del organismo, señala que eliminar a las grandes compañías sería contraproducente porque no cualquier empresa puede asumir los espacios que éstas dejarían, ya que el know-how en ingeniería no es fácil de traspasar.

Se deben proteger los intereses del Estado y asegurar la continuidad de las obras públicas, pero debe evitarse a toda costa que se frene la cadena de pagos, lo que podría afectar a trabajadores, proveedores y subcontratistas. Cabe destacar que a comienzos de febrero ya se registraba la quiebra de 169 empresas proveedoras de Odebrecht.

“Evidentemente los casos de corrupción deben ser investigados y sancionados. Se debe entender que los delitos penales los cometen las personas y las reparaciones civiles o responsabilidades solidarias pueden achacarse a las empresas y se le puede multar”, indica el ingeniero. Pero advierte que es importante que se perfeccione la norma existente que determina los montos de las reparaciones civiles. Según explica, la ley ha fijado topes, pero no se han fijado claramente los parámetros que se tendrán en cuenta para determinar el monto, un aspecto que es esencial para que las empresas puedan seguir operando.

En números concretos. Hoy hay en Perú más de 250 obras de infraestructura paralizadas, iniciativas que sumarían inversiones por más de US$10.000 millones. De estos proyectos dos tercios corresponden a asociaciones público-privadas y un tercio a obras públicas, aclara Valdivia.

Expectativas y desafíos

“En 2017 hubo un pequeño crecimiento cercano al 2%, esto luego de dos años de caídas en el que acumuló un 9%, en el bienio 2015-2016”, explica Valdivia. Este crecimiento estuvo motivado esencialmente por una recuperación de la obra pública desde junio del año pasado, y también por una recuperación del mercado formal de vivienda que venía de tres años de caída.

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Construcción Línea 2 del metro de Lima

De hecho, el mercado de vivienda debería presentarse en buen pie para los próximos años. Hay que considerar que, por ejemplo, en Lima se venden alrededor de 17.000 viviendas formales (3.000 de ellas de autoconstrucción) al año, pero la demanda debería llegar a 70.000 unidades, “así que todavía estamos en un rango muy pequeño de cobertura de este déficit, lo que es un gran desafío y una oportunidad. El mercado inmobiliario peruano debería producir, al menos, dos millones de viviendas en los próximos 20 años”, dice el director ejecutivo de Capeco.

Para 2018 la previsión que maneja Capeco es de un crecimiento de la construcción de cerca del 3%. La proyección de la Cámara es moderada en comparación a la que la que maneja el Banco Central de Reserva de Perú cuyos dardos apuntan a un 8,9%. Pero Valdivia explica que “esta estimación se realiza a través de una encuesta que la Cámara hace cada dos meses a 90 empresas constructoras, y a partir de sus expectativas hacemos una previsión de lo que puede ser el desempeño del sector. Ya tenemos tres años haciéndolo y siempre ha sido muy consistente”, asegura. En esta proyección es el sector inmobiliario el que empujaría la construcción, con un crecimiento del 6%, mientras que la infraestructura se contraería un 1%.

Pero a pesar de la contracción en la infraestructura, es especialmente ésta la que debería generar un fuerte impulso en el sector construcción. Perú actualmente tiene un déficit en infraestructura de unos US$150.000 millones, por lo que Valdivia está convencido que las oportunidades de crecimiento están ahí. Pero no es sólo desarrollar los proyectos necesarios, y el ingeniero advierte que uno de los grandes desafíos es que la infraestructura no se vea solo como un fin, sino que también agregue más valor. “Hay que vincular las estrategias de desarrollo con la integración regional”, recomienda.

En este sentido habría que aumentar la escala de los proyectos, integrando más territorios y vinculando el crecimiento de la infraestructura con otras áreas económicas, y de esta forma ‘diversificar’ una iniciativa. Valdivia ejemplifica con la Línea 2 del Metro de Lima, proyecto de unos US$6.500 millones y que está actualmente en construcción. Según explica, las áreas por donde pasan los 28 kilómetros de recorrido, son sectores donde no hay un desarrollo inmobiliario logrado y no hay densidad. “Si se proyecta medio kilómetro a cada lado del eje estamos hablando de 28 km2 en donde si se aplica un plan de desarrollo urbano se podría generar una inversión inmobiliaria que la ciudad demanda (no tienes que traer gente de afuera) que es el doble de lo que se ha invertido en el tren. A eso me refiero con diversificar e integrar las inversiones”, dice.

majes siguas

Proyecto Majes Siguas II.

Además de este llamado de integración y escala, Perú necesitaría de una importante modernización de sus procedimientos de infraestructura pública y Valdivia acusa que en algunos casos se está todavía en el Siglo XX. Por ejemplo, en Perú nunca una entidad pública ha analizado cómo ha sido el comportamiento en términos de eficiencia económica, social y técnica de una infraestructura a cinco-diez años o al final de su vida útil. “Todo termina en la etapa de pre-inversión, lo que es absurdo. Es como partir de la lógica de que puedes verificar que un ceviche está bien hecho sólo porque se tiene la receta”, afirma.

En este sentido es que Capeco ha puesto especial énfasis en el uso de la tecnología BIM (Building Information Modeling). “Por lo pronto, hemos planteado la implementación de un plan BIM Gobierno que se base en el trabajo de un grupo público-privado que pueda fijar tareas de corto, mediano y largo plazo, para lograr esta implementación. Esto permitiría cambiar la lógica de generación de proyectos y las APPa serían más interesantes”, asegura.

Otras visiones

Las buenas expectativas son compartidas desde el sector de las empresas fabricantes y distribuidoras. Enrique Ramírez, director de Volvo Perú eñaló que cree que el mercado de maquinaria amarilla podría crecer un 10% durante este año. “Nosotros como Volvo tenemos una visión de desarrollo de mercado para este año, y para los próximos dos o cuatro años”, indica.

Por su parte, Iván Zapler, gerente general de Zapler, empresa distribuidora de marcas como Link-Belt, Casey y Palfinger, entre otras, señala que “junto con la mejora en el sector minero, también se pueden abrir las condiciones para la construcción, tanto en la reconstrucción al norte del país -que fue azotada por el fenómeno del Niño el verano de 2017 y donde se ha invertido sólo un 10% de las necesidades-, si se destraban los proyectos de infraestructura que se han paralizado y se empiecen a gestionar diversas iniciativas. Se están dando las condiciones para que estos tres años sean mejores”, dice.

Por su parte, Gessika Guerra, analista de administración y marketing de Husqvarna reconoce que la economía en Perú ha estado parada, no obstante la compañía sigue fortaleciendo su presencia de la mano de su distribuidor Unimaq, del grupo Ferreyros, con quienes se están desarrollando nuevas líneas de negocios, como por ejemplo el robot de demolición DXR para minería subterránea y equipos de corte FS6800 para microcanalización de fibra óptica.

La ejecutiva comenta además que desde mayo se integrarán la línea de productos Light Compaction and Concrete adquirida recientemente a Atlas Copco, lo que abriría nuevas oportunidades a la empresa.

IBT of Miami construirá nuevo hospital en Perú

IBT of Miami anunció que se le adjudicó el contrato para construir un hospital de US$23 millones en Pacasmayo, el que estará finalizado en un plazo de 18 meses.

foto hospital IBT

Maqueta hospital IBT

“El Hospital Pacasmayo contará con equipos modernos y su personal será capacitado para llevar a cabo las mejores prácticas en la gestión hospitalaria para asegurar que la atención médica de calidad esté disponible para los 48.000 habitantes de la región”, dijo Daniel Toledano, director general y director de operaciones de IBT.

La compañía ya cuenta con experiencia en el país y lleva ocho años construyendo hospitales, siendo el principal accionista de las compañías operadoras de los Complejos Hospitalarios de EsSalud, Alberto Barton y Guillermo Kaelin, operados bajo la modalidad de APP.

El nuevo hospital de unos 8.800 m2 se construirá con materiales resistentes a los terremotos, incluyendo el concreto reforzado con acero. Según indicó la compañía el diseño fue desarrollado centrado en el cuidado, la seguridad y curación del paciente. Los servicios incluirán un departamento de emergencia, ultrasonido, hospitalización, partos, laboratorio, diagnóstico por imágenes, rehabilitación, farmacia y esterilización.