Algunos argumentos para el empleo de esta nueva tecnología en el sector transporte de Brasil.

Scania

Un CVC considera un peso bruto total combinado de entre 74 y 91 toneladas, una altura de hasta 4,4 metros, y una longitud mínima de entre 28 y 30 metros.

Si bien muchos veían el concepto con escepticismo y otros lo consideraban una exageración, lo cierto es que la combinación de vehículo de carga (CVC), apodado ‘súper tren de carretera’ está comenzando a salir del papel y, más temprano que tarde, va a estar definitivamente incorporado principalmente al paisaje rural brasileño.

Para aquellos que no se conocen el tema del super tren de carretera, es una CVC con un peso bruto total combinado de entre 74 y 91 toneladas, una altura de hasta 4,4 metros, y una longitud mínima de entre 28 y 30 metros.

La utilización de este sistema representa una alternativa para diversos segmentos, en especial en el negocio agrícola, para garantizar la viabilidad de diversas actividades productivas, en especial de la producción de alcohol.

También representa un esfuerzo para darles viabilidad a estas actividades sin producir graves perjuicios para la infraestructura y la seguridad vial, incluso con la reducción y/o eliminación del exceso de peso.

Reacción en cadena

La viabilidad y regulación del super tren de carretera necesitó también de una fuerte implicación de la industria de implementos de carreteras, la que, con los largos años de crisis que ha experimentado Brasil, pasaba por un proceso cercano al letargo. Randon, por citar un ejemplo, habla de inversiones del orden de US$7,5 millones para el desarrollo de vehículos más ligeros y al mismo tiempo más resistentes.

Para aquellos más desconfiados y que creen que la aparición de estos vehículos puede profundizar el problema de conservación y mantenimiento de nuestras carreteras es bueno dejar en claro que la legislación obliga a las empresas interesadas a obtener las correspondientes autorizaciones de tránsito de estos vehículos, entre ellos, la necesidad de estudios de Viabilidad de Tráfico, así como de análisis de la capacidad de soporte de los pavimentos y de la capacidad estructural de las obras de arte corrientes y especiales.

Estas exigencias son fundamentales no sólo para la preservación de la infraestructura vial, sino también para la plena seguridad de las operaciones. Asimismo, sirven para dinamizar otro sector de la economía que últimamente ha bajado su ritmo, el de las empresas de ingeniería especializadas en estudios de viabilidad.

Ahora, si usted se pregunta si con tantas exigencias y costos para viabilizar su operación, ¿vale la pena invertir en el super tren de carretera? No tenga duda de ello. Los estudios de viabilidad económica apuntan a que los resultados iniciales del uso de esas nuevas composiciones son tan importantes que justifican hasta intervenciones viales, como construcción de accesos y refuerzo estructural de puentes y pavimento.

Las economías más sensibles resultan de la reducción de tres importantes factores de costos en el segmento: conductores, diésel y adquisición de equipos

Es fundamental, sin embargo, una buena planificación y ejecución de esta nueva tecnología y que se observe plenamente la Resolución 663/17.

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Artículo escritpo por João B. Dominici,  presidente de Logispro.