Uno de los principales objetivos del presidente Juan Manuel Santos es lograr sacar a Colombia del atraso de más de 30 años en infraestructura.

Metro bogotá

La licitación para el Metro de Bogotá se abriría en mayo próximo. 

Uno de los principales objetivos del presidente Juan Manuel Santos es lograr sacar a Colombia del atraso de más de 30 años en infraestructura, aspecto que limita enormemente la competitividad del país. El objetivo no es sólo aumentar la infraestructura vial en todas las regiones, sino que mejorar la velocidad promedio, acercar las poblaciones, reducir los costos e incrementar la circulación. La principal consecuencia de estos planes será la conexión del eje logístico con la red secundaria y terciaria del país, lo que también significará un aporte para la paz.

El país está invirtiendo fuerte y durante 2017 los desembolsos en infraestructura alcanzaron los 7,1 billones de pesos colombianos (alrededor de US$2.450 millones), cifra que podría aumentar un 9,8% en el presente ejercicio.

“Logramos cerrar bien este año, pero no podemos perder el impulso que el sector, la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI) y los colombianos hemos logrado hasta el momento. Por todo el país se están comenzando a ver grandes obras de infraestructura que están transformando la vida de los colombianos. En los últimos años hemos forjado las condiciones necesarias para que muchas regiones del país salieran del atraso en materia de infraestructura de transporte”, aseguró el presidente de la ANI, Dimitri Zaninovich.

PRINCIPALES OBRAS

Una de las principales iniciativas impulsadas por el Gobierno y por la ANI tiene que ver con las concesiones carreteras de Cuarta Generación (4G). Al respecto la ANI ha asegurado que ya cuenta con 30 proyectos adjudicados, nueve de los cuales están en etapa de pre-construcción y otros 21 en construcción. De hecho, las obras han comenzado a mostrar avances significativos, entre los que resaltan Conexión Pacífico 3, Girardot-Honda-Puerto Salgar y Cartagena – Barranquilla.

Solamente en 2017, se construyeron 196 kilómetros de nuevas calzadas y se mejoraronmás de 350 kilómetros de vía existente. Algunas de las principales obras entregadas durante el año pasado fueron: 4 túneles y 16 puentes en el proyecto Bogotá – Villavicencio; el Puente Marayal – Meta; y la vía alternativa en el sector la Balastrera – Corredor Buga – Buenaventura.

“Tenemos obras en construcción por todo el país y todas avanzan a muy buen paso. Estamos demostrando que la confianza en los proyectos de Cuarta Generación se encuentra intacta y muestra de ello es que los inversionistas extranjeros se interesan todos los días por participar de esta gran Revolución de la Infraestructura que adelanta el gobierno de Juan Manuel Santos”, resaltó Zaninovich. De hecho, en la actualidad la banca extranjera posee una participación del 58% en los cierres financieros.

Pero no todo tiene relación con la infraestructura vial. En lo que se refiere al sector ferroviario, destaca la finalización de las obras de los corredores Chiriguaná – Santa Marta, La Dorada – Chiriguaná y Bogotá – Belencito, inversiones que mejoran la conectividad entre la costa atlántica y el interior del país.

El sector portuario también ha tenido un fuerte crecimiento en el país. Entre 2010 y 2017 la capacidad de los puertos del país aumentó de 286 millones de toneladas a 444 millones de toneladas en 2017, logro que se alcanzó por inversiones de más de US$2.200 millones. Para 2021, la ANI espera alcanzar 514 millones de toneladas de capacidad portuaria, con inversiones entre 2016 y 2021 de US$276 millones anuales.

Finalmente, en el sector aeroportuario, se realizaron inversiones por más de US$500 millones para la ampliación y mejoramiento de terminales y pistas en El Dorado (Bogotá), Alfonso Bonilla Aragón de Palmira (Cali), José María Córdova (Rionegro) y Simón Bolívar (Santa Marta). Los tres primeros son los de mayor tráfico de pasajeros del país, mientras que el de Santa Marta ocupa el octavo lugar.

Para el 2018 continuarán en obra aeropuertos como el Ernesto Cortissoz de Barranquilla, donde se adelanta una renovación y ampliación completa de la infraestructura y se construyen una nueva terminal de carga y una terminal para la aviación corporativa; en el aeropuerto de Rionegro también se terminarán las obras de la terminal de carga y en el aeropuerto Camilo Daza de Cúcuta se continuará con el proceso de ampliación y climatización.

METRO BOGOTÁ

La capital colombiana se encuentra en plena transición hacia una ciudad más inteligente, al mismo tiempo que pretende mejorar su infraestructura urbana y uno de esos grandes cambios viene de la mano del tan anhelado proyecto de Metro.

La iniciativa, que ha estado en discusión por más de seis décadas, dio un gran paso adelante al conocerse que la Empresa Metro de Bogotá (EMB) recibió una calificación AAA por parte de la calificadora de valores Fitch Ratings. De este modo, se certifica que la compañía puede cumplir con las deudas que espera contraer para sacar adelante el proyecto. Para emitir la puntuación, se analizó el estatus legal de la empresa, sus órganos de dirección y administración, y la declaración de importancia estratégica de la iniciativa.

Las obras del metro podrían implicar inversiones por unos 10,85 billones de pesos (alrededor de US$3.700 millones) y la licitación se abriría en mayo. Las grandes obras del proyecto se iniciarán en 2019, y alcanzarán hasta 2024 cuando se prevé que comience la operación comercial del metro.

 

Los grandes retos

La industria de la construcción enfrenta un gran reto en el futuro próximo, esto debido a la gran la cantidad de proyectos que debe sortear en tan corto plazo, así lo advierte Natalia Sanz, especialista de transporte del Sector de Infraestructura y Energía, del Banco Interamericano del Desarrollo (BID).

Según la especialista, enfrentarse a proyectos de alta magnitud como son los del 4G, más el Metro de Bogotá, el Tranvía Medellín y la ampliación Transmilenio, representan desafíos no sólo técnicos y logísticos, sino que también de abastecimiento de insumos. Como dato, se calcula que los proyectos 4G requerirán 939.454 toneladas de acero, 12.051.210 m3 de asfalto, 12.153.858 m3 de concreto hidráulico, y 133.548.834 litros de riegos y emulsiones, entre otros, además de una cantidad importante de empleos relacionados y especializados con esta área. El reto según la ejecutiva es prepararse para estas necesidades y poder reducir la importación de materiales que pueden ser producidos en Colombia.

Sanz también se refirió al estado financiero de los proyectos, advirtiendo que de 32 iniciativas hoy hay 11 proyectos con cierre financiero definitivo, 12 proyectos cuentan con cierre financiero ANI y existen nueve sin cierre financiero (de los cuales seis están en curso normal). “Tener más del 33% de los proyectos en marcha de uno de los programas más grandes de la región (casi cinco veces el metro de Bogotá) y tan solo ocho en revisión, habla muy bien de estas autopistas que lograrán más de 5.000 kilómetros intervenidos, 225 km en variantes, 20% de ahorro en gastos de operación vehicular y 30% de ahorro en tiempos de viaje que redundarán positivamente en la competitividad del país”.

La especialista del BID considera que la relación público-privada en el país para el desarrollo de infraestructura es estable gracias a un marco normativo fuerte plasmado en la Ley 1508 de 2012 que prevé y asigna los riesgos a quien mejor los pueda manejar (Sector Público y Sector Privado).

 

Sacyr se adjudica tres proyectos en Bogotá

Sacyr se ha adjudicado tres nuevos proyectos, que suman un presupuesto de unos US$45 millones, para la construcción, rehabilitación y actualización de diferentes zonas urbanas en Bogotá (Colombia).

El primer proyecto consiste en la rehabilitación de la Zona Rosa de Bogotá e incluye la reconfiguración de la calzada y ampliación de las aceras para dar prioridad a la circulación de las bicicletas y a los peatones.

La segunda iniciativa es el diseño y desarrollo de una red peatonal para reorganizar la movilidad en el sector urbano de la Sabana. Esta obra incluye la reconfiguración, reconstrucción y ampliación del corredor peatonal; la construcción y arborización de aceras y separadores y el mantenimiento del espacio público.

Por último, el tercer proyecto consiste en la rehabilitación y mejora de la Avenida Boyacá, donde Sacyr realizará una vía de dos calzadas, cada una de tres carriles, así como su necesaria señalización y arborización y la creación de una ciclorruta. En este proyecto, el asfaltado se realizará con materiales reaprovechados provenientes de neumáticos usados.

 

Aprueban licencia ambiental del Toyo

El túnel más largo de Colombia y unos de los más extensos de Sudamérica dio un paso más en su ejecución, luego que a finales de diciembre pasado se aprobara su licencia ambiental dando luz verde a esta construcción que tomaría alrededor de seis años.

El megaproyecto, que involucra inversiones por unos US$630 millones, comprende un túnel de 19,4 kilómetros de longitud, que unirá los tramos Mar 1 y 2 de las Autopistas para la Prosperidad y rebajará el trayecto entre Medellín y Urabá a un recorrido de poco más de cuatro horas.