Odinsa se adjudicó el proyecto con el 70% de la inversión privada.

La firma Odinsa, filial del Grupo Argos en materia de concesiones, confirmó que liderará el proyecto de asociación público - privada de iniciativa privada (APP-IP), que está terminando la estructuración de este nuevo aeropuerto. La compañía adquirió el 70% de la IP, que actualmente se encuentra en estudio de factibilidad, el cual terminaría a finales de este año, y así las obras iniciarían entre finales del 2019 e inicios del 2020.

Aeropuerto cartagena

Aeropuerto Cartagena

Mauricio Ossa, presidente de Odinsa, enfatizó en que esta “es una iniciativa construida desde cero, que permitirá en su diseño incluir todas las necesidades, con gran visión de futuro. Esto es clave, pues Cartagena tiene un alto potencial de desarrollo, sobre todo en industria pesada, de servicios, turismo y construcción habitacional, además de los vuelos chárter y los cruceros que llegan”. Todo esto, fueron razones suficientes para que la filial de Argos se interesara en el proyecto.

La APP abre, entonces, la puerta para que la capital de Bolívar tenga otro aeropuerto, que incluiría una terminal nacional, otra internacional y una más de carga, y continuaría creciendo a la medida que lo demande el tráfico aéreo. “El aeropuerto debe tener la capacidad de crecer a la par de la demanda, es decir, se va aumentando de forma escalonada, y cada cierto tiempo se van activando bloques de inversión”, detalló el ejecutivo de Odinsa.

El nuevo aeropuerto, que será tres veces más grande que el actual, tendrá una inversión estimada de US$ 600 millones y se espera que entre en operación en el 2025. El proyecto se ubica a unos 30 minutos del centro histórico de Cartagena y a unos 15 kilómetros del terminal recientemente ampliado y moverá 25 aviones por hora, a través de dos pistas; donde la principal de ellas tiene 3,1 kilómetros de extensión. Con ello se espera lograr una capacidad de 9 millones de pasajeros por año, cifra que actualmente es de 5 millones, casi el doble de la actual. Así, completará 564 hectáreas, en las cuales se incluirá el terminal de pasajeros y las demás instalaciones.

Esta infraestructura permitirá cubrir la demanda del tráfico en Cartagena, que llegaría hasta 7,3 millones de pasajeros por año en el 2025, año en que el aeropuerto ya estará operando.