Las máquinas Volvo están trabajando en la construcción de una carretera de 764 kilómetros en Kazajistán, en la llamada conexión euroasiática de la Nueva Ruta de la Seda de China, el mayor proyecto de infraestructura del mundo. Se trata de obras que abarcan tres continentes, en una región donde vive más de la mitad de la población mundial. El noveno vídeo del Volvo CE muestra algunas de las 400 máquinas de la marca que trabajan en autopistas, puentes y vías de acceso.

Se trata de un proyecto monumental de infraestructura destinado a modernizar las antiguas rutas comerciales entre China y Europa. Con un costo estimado de US$ 90 mil millones de dólares, el proyecto comenzó en 2013 con el objetivo de promover la integración regional y la cooperación económica entre países de Asia, Europa y África. El proyecto consiste en el desarrollo de enlaces por carretera, ferrocarril y mar entre el este de China y Londres en el Reino Unido. La construcción en Kazajistán es una parte clave de la iniciativa, ya que allí se está construyendo un centro ferroviario llamado Khorgos Gateway en medio del desierto.

Se espera que las nuevas rutas comerciales impulsen los flujos logísticos mundiales. Los efectos positivos ya se están sintiendo. No sólo han mejorado drásticamente las carreteras que antes eran accidentadas y peligrosas, sino que también ha aumentado la velocidad de la distribución comercial. Las nuevas ciudades están surgiendo tan rápidamente que todavía no aparecen en la mayoría de los mapas impresos. En el centro ferroviario de Khorgos Gateway, por ejemplo, se espera que el número total de contenedores transportados supere las 500.000 unidades para 2020.

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