Luiz Marcelo Daniel, nuevo presidente de Volvo CE Latin America, percibe cambios positivos en el mercado. 

LMD

Luiz Marcelo Daniel asumió el cargo de presidente de Volvo CE para América Latina en junio.

El 1 de junio de este año, el ejecutivo Luiz Marcelo Daniel tomó posesión del cargo de presidente de Volvo Construction Equipment para América Latina. En estos poco más de cuatro meses, observó un movimiento de recuperación en Brasil y otros mercados de la región. El ejecutivo conversó con CLA sobre sus primeros meses frente la marca sueca.

¿Cómo evalúa estos primeros meses?

El primer desafío es el mercado. Por lo general estamos saliendo del ciclo complicado de 2015 y 2016. El mercado de Brasil se está recuperando. Para nosotros está siendo muy expresivo, con algunas sorpresas positivas. Por ejemplo, con las ventas gubernamentales en Brasil, que hoy representan un 22% del mercado (no sólo de Volvo). Pero, incluso sin tomar en consideración esta sorpresa, hay un crecimiento del orden de un 70% frente al año anterior que claro, fue un año de venta muy baja.

Ahora estamos representando cerca del 50% del promedio regional, pero si tomamos en cuenta que ya estuvimos en el 27% del promedio histórico, entonces, hay una mejora expresiva.

¿Hacia dónde van estos 22% de ventas gubernamentales?

Principalmente municipalidades, lo que no es muy distinto de mercados maduros, dado que los municipios compran más. Por lo general, son obras de saneamiento, con máquinas pequeñas. Pero la minería metálica volvió, generando demanda por servicios no sólo en Brasil, sino que también en Chile, Perú y el norte de México. Asimismo, la actividad agrícola nos trae muchas oportunidades, pues el equipo de construcción mueve las commodities agrícolas.

¿Volvo sigue creyendo que el mercado de Brasil se estabilizara en 20.000 unidades año?

Creo que no. Debería estabilizarse en unas 15.000 a 16.000 unidades por algún tiempo. Nuestro negocio tiene muy fuerte conexión con la infraestructura y las obras más grandes demorarán un poco para volver. Cualquiera sea la definición de las elecciones (la entrevista se realizó antes de la segunda vuelta), habrá un ciclo de desarrollo de grandes obras, pero con el plazo de al menos dos años para comenzar.

¿Cómo está la región?

Hay tres exponentes: Chile, que es una economía consolidada más protegida de oscilaciones; Perú que ahora vuelve con commodities tradicionales, además de litio y oro; y México, donde luego de una definición electoral comenzarán a andar los proyectos. En Brasil, cualquiera sea la definición electoral, sucederá.algo similar También economías menores despiertan interés, como los casos de Paraguay y Uruguay, que tienen sus ciclos propios y son estables. Son países que demuestran que con definición y buena orientación se consigue el desarrollo.

¿Y el caso de Argentina?

Es algo que hemos visto en Brasil también. Tienes una chance de oro de ejecutar el trabajo, pero cuando comienzas se retrasa por cuestiones políticas de forma que el presidente Mauricio Macri no logra implementar su plan. Claro, se sabía que el tipo de cambio tenía un desfase, pero nadie esperaba un 100% en cinco meses. Los intereses al 60% y la inflación al 45% son complicados. Pero el país tiene una profunda necesidad de crecer y organizar sus cuestiones de logística y de infraestructura. Hay muchos proyectos extremadamente interesantes. Tenemos la esperanza de que llegando el capital del FMI, la oposición deje que la economía argentina vuelva a caminar.